El turismo y las telecomunicaciones, los sectores más dinámicos de la economía dominicana

Con una superficie de 48.442 km2, es el segundo país más grande del Caribe por detrás de Cuba. Tras la debacle financiera sufrida en los años 2003 y 2004, el PIB dominicano logró recuperarse hasta 2008 y situarse en el 9,7% anual. Sin embargo, en 2008 el PIB sufrió una brusca caída hasta situarse en el 5,3% debido a la contracción del sector minero (-30%) como consecuencia del cierre de la mina de ferroníquel, a las condiciones de crédito cada vez más restringidas y al débil crecimiento de la inversión y descenso de las exportaciones. En 2009, pese a que el Gobierno defiende que el PIB dominicano creció un 3,5%, los retrocesos en la producción industrial, los servicios, la construcción y el descenso de la inversión, apuntan a que apenas pudo experimentarse un aumento de éste.

La República Dominicana depende principalmente de sus recursos naturales. La agricultura, sigue siendo uno de los sectores principales de su economía, aunque en los últimos años se está viendo superado por el sector servicios gracias al crecimiento del turismo y de las Zonas Francas.

El sector agropecuario representa un 7% del PIB dominicano. La agricultura está dedicada casi en su totalidad al consumo nacional y se centra en productos tradicionales. La minería, está centrada actualmente en la explotación minera de oro, aunque existen otras pequeñas explotaciones artesanales en otros minerales y piedras.

Por lo que se refiere al sector de la construcción, experimentó varios años de auge motivado por las construcciones turísticas y residenciales, sin embargo en 2009 sufrió un grave desplome. El sector manufacturero aporta un 22,4% del PIB. Este sector está compuesto por dos subsectores, el industrial y las Zonas Francas. Con respecto a éstas últimas cabe destacar que tradicionalmente han supuesto un peso muy importante en la economía dominicana, pero actualmente se está viendo debilitado debido a la competencia del mercado chino, sobre todo en lo que se refiere a la producción textil y de calzado.

Sin duda, es el sector servicios el que mayor crecimiento está experimentando en los últimos años, destacando sobre todo el turismo y las telecomunicaciones.

El país es un reclamo turístico por excelencia y cuenta con una infraestructura hotelera de más de 65.000 habitaciones. En 2009 visitaron la isla 4.600.000 viajeros, lo que supuso unos ingresos de 4.065 millones de dólares. En cuanto a la procedencia de los turistas, encabeza la lista Estados Unidos con 1.150.000 visitantes seguido de Canadá, Francia, España, Inglaterra y Alemania. El turismo generó el 6,8% del PIB dominicano.

Por otro lado, el sector de las telecomunicaciones se está mostrando como uno de los más dinámicos, alcanzando crecimientos anuales de hasta el 24%. El mercado laboral dominicano arroja unas elevadas cifras de desempleo. En 2009 la tasa de desempleo fue del 14,9%, aumentando un punto con respecto al año anterior. Los principales sectores afectados fueron el sector manufacturero y el de la construcción. Las exportaciones de bienes dominicanas alcanzaron en 2009 los 5.462 millones de dólares, de los cuales corresponden a las Zonas Francas 3.784 millones. El descenso de las exportaciones con respecto al año anterior fue del 19%. Por lo que se refiere a las importaciones, éstas en 2009 sumaron 12.283 millones de dólares, por lo que la balanza comercial fue deficitaria para la República Dominicana en 6.821 millones de dólares.

Estados Unidos, ocupó el primer puesto de proveedores, como tradicionalmente lo ha venido haciendo, seguido de Venezuela, China y México. Entre los principales clientes figuran Estados Unidos, Haití, Países Bajos y España.

Por lo que se refiere a la inversión extranjera, ha estado tradicionalmente concentrada en el turismo y la minería, dando paso en los últimos años al sector de las telecomunicaciones. Según datos de Banco Central dominicano la inversión extranjera recibida en 2009 fue de 2.158 millones de dólares. Los principales inversores fueron Estados Unidos, Canadá y México. Entre las operaciones de inversión más recientes destaca la compra en 2008 del 83% de las acciones de Brugal por parte de la escocesa Edrigngton por un importe de 400 millones de dólares y la compra de la mina de oro “La Rosario” por parte de la firma canadiense Barrick Gold por un importe de 3.500 millones de dólares.

RELACIONES BILATERALES. Los flujos bilaterales sufrieron una fuerte caída en 2009

Las relaciones oficiales entre ambos países son excelentes y abundan las visitas a varios niveles en ambas direcciones. Entre las más recientes, se encuentran la asistencia del Príncipe de Asturias en 2008 a la toma de posesión del Presidente dominicano, el viaje de inspección de proyectos de cooperación que en 2009 realizó la Reina Sofía o las visitas en 2009 y 2010 de María Teresa Fernández de la Vega.

Por parte dominicana, el Presidente Leonel Fernández visitó nuestro país en 2009 en viaje oficial, con el objetivo de reforzar la cooperación económica entre ambos países.
Las relaciones comerciales entre los dos países son muy estrechas, ya que hay que tener en cuenta que más de 100.000 residentes dominicanos están afincados en España y más de 15.000 españoles residen en Dominicana. Si a esto sumamos que un gran número de empresas localizadas en República Dominicana, son propiedad de familias de origen español y que hay un gran número de inversiones españolas en hostelería e inmobiliarias, las relaciones entre ambos países van más allá de lo económico.

Las exportaciones españolas alcanzaron en 2009 la cifra de 195 millones de euros, mostrando un descenso del casi 50% con respecto al año anterior. Las importaciones cerraron el año con la cifra de 118 millones de euros, reflejando una caída del 31,7% con respecto a 2008. La balanza comercial de 2009 arrojó un superávit a favor de España de 77 millones con una caída del 56,4 % con respecto al año anterior.

Entre los principales productos exportados destacan la maquinaria y equipos mecánicos, los aparatos eléctricos, manufactura de hierro, productos cerámicos, muebles y bebidas. Destaca la caída de la exportación de los vehículos ferroviarios y los equipos eléctricos debido a la finalización de las obras del metro.

Los principales productos importados fueron el ron, ocupando el 60% de la importación, seguido de los cigarros puros, el tabaco, el cacao y los aparatos ópticos y médicos.

En cuanto al turismo, España ocupa el cuarto puesto entre los países emisores de turistas hacia la República Dominicana. Según datos del Ministerio de Turismo dominicano, en 2009 visitaron la isla 231.275 españoles, lo que supuso una caída del 4% con respecto al año anterior. Por lo que se refiere a la inversión española en la isla, los datos del Ministerio de Hacienda dominicano, reflejan una inversión en los nueve primeros meses de 2009 de 0,6 millones de euros y a falta de datos de cierre del año, todo apunta a una desinversión neta en el país. Los principales sectores que recogen el stock acumulado de la inversión son el turismo, el inmobiliario, las energías eléctricas y el financiero.

La inversión dominicana en España ha pasado a ser ínfima en los últimos años, siendo ésta en los nueve primeros meses de 2009 de 0,1 millones de euros. El principal sector que recoge el stock acumulado es el inmobiliario.

El turismo sigue siendo uno de los sectores con mayor demanda potencial para la inversión, ya que, si bien es verdad que ya se han realizado múltiples construcciones en zonas turísticas, el nicho de complejos de alta gama está lejos de ser agotado. Por otro lado, el sector de las energías alternativas, sobre todo la eólica y los biocombustibles, se perfila como un atractivo de las inversiones extranjeras a medio plazo. Por último, destacar también las oportunidades de inversión que se manifiestan en materia de software, asesoría de gestión, calls centres y servicios a las empresas que tengan como soporte el idioma español.

Pese a la caída de los flujos bilaterales en ambas direcciones durante 2009, las previsiones para los siguientes años apuntan a una recuperación de importes, a lo que ayudará la bajada del euro y los últimos contratos adjudicados a empresas españolas por un importe de 200 millones de dólares.

En cuanto a las inversiones, no parece que se vaya a producir un cambio en la tendencia decreciente de los últimos años, aunque cualquier pequeña operación sería suficiente para obtener cifras positivas.

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