Mercados

El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio demuestra su apoyo a la inversión española en Filipinas

El secretario de Estado de Comercio Exterior, Alfredo Bonet, acompañado por el embajador de España en el país asiático, Jorge Domecq, inauguró el miércoles en Manila un Foro de Inversiones y Cooperación Empresarial organizado por el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), con la colaboración de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en la capital filipina.

El objetivo del Foro es ayudar a las pymes españolas a detectar oportunidades de negocio y auspiciar el encuentro con posibles socios locales. En el encuentro han participado 29 empresas españolas y un centenar de compañías filipinas.

Los sectores prioritarios del encuentro (en cuya organización  han colaborado también el Departamento de Comercio e Industria (DTI) y la Junta de Inversiones (BOI) del Gobierno filipino) han sido la externacionalización de procesos de negocios –Business Process Outsourcing (BPO)–, energías, franquicias, infraestructuras de transporte y medioambiente.  También han estado representados los productos agroalimentarios, textil, automoción, construcción e ingeniería, servicios tecnológicos y TIC’s.

Alfredo Bonet señaló en su intervención que España ha aprovechado los beneficios de de la inversión exterior en las últimas décadas a través de la intensificación de la competencia, el impulso a la tecnología, la promoción de las exportaciones y la modernización. Además, recordó que la economía española se ha ido diversificando gracias a la combinación de un sector de servicios poderoso, una base industrial moderna y un sector agrícola y de alimentación competitivo.

Por lo que se refiere a los servicios, el secretario de Estado destacó el reconocimiento internacional del turismo en España, a la vez que el auge de un número creciente de servicios de otro tipo como los de ingeniería y de consultoría de infraestructuras, energía y telecomunicaciones.  Por otro lado, la logística, las franquicias y la distribución han facilitado la expansión internacional de las empresas españolas de moda y confección. Asimismo, Bonet manifestó que nuestras industrias han evolucionado y modificado su composición, y en algunos sectores, como las energías renovables, los equipos de infraestructuras o las tecnologías de la información, se han convertido en líderes mundiales. De igual modo, el sector agroalimentario, se está dirigiendo a la producción de productos de alta calidad con unas marcas que están siendo exportadas a todo el mundo.

Alfredo Bonet expresó su convencimiento de que las empresas españolas pueden colaborar con las empresas filipinas para explotar las oportunidades de negocio en beneficio mutuo. “El objetivo es claro, señaló,  y mutuamente beneficioso: necesitamos dar con proyectos interesantes y socios filipinos apropiados para trabajar juntos en el fomento de nuestras actividades internacionales comunes, para crecer y para crear empleo. La experiencia que ya poseemos en este campo es muy positiva y estoy seguro de que esta vez también tendremos éxito”.

Con un crecimiento económico de en torno al 7% en 2010, más de 94 millones de habitantes y un marco político estable y favorable a la inversión extranjera, Filipinas se perfila como uno de los mercados más prometedores del Sudeste Asiático, y no sólo por su potencial de consumo, sino porque puede servir de plataforma para aterrizar con éxito en otros países de la región como Japón, China, Corea o, incluso, Australia. Además las previsiones macroeconómicas para 2011 son muy prometedoras.

Para impulsar la  inversión extranjera, el Gobierno filipino ha aprobado recientemente un plan de Participaciones Público-Privadas (PPP) que prevé licitar diez grandes proyectos en el transcurso de 2011 y otros tantos en los años sucesivos. Los primeros cinco proyectos de este plan, que cuenta con el apoyo del BM y del BAsD, se abrirán a finales de este mes por un importe superior a los 700 millones de euros.

Además, el mercado filipino abre otras oportunidades de negocio en sectores como las energías renovables, el tratamiento de aguas, la gestión de residuos sólidos, la construcción –centros comerciales, edificios de oficinas, hoteles…–, las tecnologías de la información y las telecomunicaciones (TICs), la subcontratación de procesos de negocio (BPO) y la consultoría estratégica, sin desdeñar el potencial de su mercado de consumo.

El comercio español con Filipinas ha crecido a un ritmo constante en los últimos 5 años. Las exportaciones españolas a Filipinas alcanzaron los 176 millones de euros en 2010, reflejando un aumento del 29% con relación al año anterior y un record en los últimos 16 años. Los principales productos de exportación españoles a este mercado fueron materias primas y manufacturas del plástico, productos siderúrgicos y medicamentos.

 

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