Opinión

El Sur y Este de Europa, una zona con gran potencial todavía no explotado

María-Isabel-Pardos-(Litexco)

Mª Isabel Pardos
Member of the Board Litexco Investments.


Pasadas dos décadas desde que se produjo el colapso de los diferentes regímenes comunistas del Sur y Este de Europa (SEE), se hace necesario e interesante analizar la situación de países como Bulgaria y Rumanía, aunque este análisis, bien podría referirse a otros países de la zona, como Serbia, Croacia o Bosnia-Herzegovina entre otros, países ex yugoslavos. Estos países han llevado a cabo vertiginosos cambios, tanto positivos como negativos y con este artículo se pretende explicar cómo es probable que, durante los próximos 5 ó 10 años, el gran potencial no explotado de esta región genere crecimiento y oportunidades de inversión que son mucho mayores que las que ofrecen otras zonas geográficas. Comencemos por un breve resumen de los últimos 20 años.

1997-2000

La guerra de los Balcanes afectó negativamente a toda la región y en todos los frentes; político, social y económico. Como ejemplo, citaremos que el PIB de Rumania cayó un 20% en tres años, lo que causó gravísimos problemas. Huelga decir que los países directamente implicados en la “guerra civil” ex yugoslava estuvieron mucho más afectados. Al mismo tiempo, se producía un colapso económico asiático/ruso, y una importantísima devaluación en Turquía. La combinación de estos acontecimientos hizo que esta zona geográfica iniciara el nuevo milenio en una situación peor de la que se encontraba antes de 1997.

2001-2007

Este período de seis años representó un rápido y sostenido crecimiento, no sólo recuperando el tiempo perdido durante el período anterior, sino también con la aparición de un boom basado en una financiación al consumo y concesión de hipotecas para la vivienda que representó un gran desarrollo económico. Los precios de la vivienda se triplicaron, el sector de la telefonía alcanzó cuotas del 130%, los coches de alta gama eran más visibles en Sofía que en Madrid, y la construcción de centros comerciales y zonas residenciales eran vistos como un negocio excelente.

Y más importante todavía, Bulgaria y Rumanía fueron aceptadas como miembros de pleno derecho de la Unión Europea, habiendo completado el “aquis communitaire”, lo que representaba que ya disponían de un sistema judicial relativamente previsible, con el reconocimiento de derechos a la propiedad, lo que se traducía en una mejora de la confianza y transparencia a todo este proceso de modernización.

2008-2011

La crisis financiera global hizo explotar, de manera espectacular, cada una de las burbujas creadas en el período anterior. Los bancos comerciales, concentrados en su supervivencia, fueron despiadados a la hora de cortar la financiación al consumo, a la construcción y a la creación de empresas, con la única excepción de compañías multinacionales de primer orden. Este recorte, tuvo como efecto inmediato, el sumergir a la región en una fuerte recesión durante los años 2009-2010, y con muy poco crecimiento durante 2011. Los centros comerciales quedaron medio vacíos, muchos pequeños comerciantes y empresarios tuvieron que cerrar sus negocios y el precio de la vivienda cayó a la mitad. Con estas premisas, la construcción se detuvo totalmente, con una ligera excepción de las viviendas de menos de 60.000 euros que todavía hoy tienen un tratamiento fiscal algo más favorable.

La absorción de fondos de la Unión Europea, destinados principalmente a la mejora de las infraestructuras en la región, ha sido extremadamente baja. Menos del 10% de los fondos de la Unión Europea para la región han sido utilizados y aprovechados. De hecho, hasta hace muy poco, Rumania era un contribuyente neto a la Unión Europea, aunque objetivamente sea el segundo miembro más pobre de la Unión.

En 2011, aparecieron los primeros brotes verdes y uno de los activos, hasta entonces oculto de esta región, como es la agricultura, se puso de manifiesto mostrando un fortísimo incremento de las exportaciones de grano.

Situación actual

Si hace 15 años los países del SEE representaban un área con un enorme potencial, hoy todavía mantienen todas esas oportunidades. Es frustrante que, debido principalmente a la incompetencia de algunos políticos y un alto grado de corrupción, se haya aprovechado muy poco el potencial que ofrece esta zona. Pero, por otro lado, significa que las grandes oportunidades de estos países todavía siguen esperando las inversiones extranjeras que modernicen definitivamente la zona.

Como principales sectores con potencial de crecimiento podemos destacar:

• Agroindustria. La región del SEE tiene una tierra muy fértil en la cual la mayor parte de cosechas salen adelante. Es cierto que la propiedad está muy atomizada, lo que dificulta la creación de una explotación de tamaño adecuado, pero los inversores intrépidos lo están llevando a cabo a pesar de las dificultades.

• Energía. Proyectos de energía, sobre todo renovable, donde los países del SEE tienen un firme compromiso con la Unión Europea para que, como mínimo, el 20% de la energía sea generada por fuentes renovables a partir del 2020. En la actualidad la energía generada por estas fuentes no alcanza el 5%. Naturalmente existen problemas, especialmente con la regulación de las subvenciones, pero los expertos del sector están preparados para resolver este tipo de problemática y se pueden conseguir muy buenos resultados. No obstante, la carencia de financiación para los proyectos puede frenar el crecimiento de este sector que ofrece tantas posibilidades.

• Construcción de infraestructuras. Por primera vez parece realmente que las sociedades públicas/privadas se han puesto a trabajar, y comienzan a fluir de manera creciente los fondos de la Unión Europea destinados a este fin, lo que hace prever un efecto muy positivo para los proveedores de este sector.

• Tiendas bajo coste. Todo hace prever, que las tiendas de alta gama tardarán algún tiempo en recuperar su cuota de mercado, pero se abren enormes posibilidades para el detall de medio-bajo coste.

• Proveedores sector automóvil. Ford acaba de inaugurar su nueva fábrica destinada a fabricar el coche “B” en Craiova, Rumania después del éxito de Renault con su fábrica ex-Dacia en Ploesti. Los proveedores dispuestos a trasladarse cerca de Craiova obtendrán buenos resultados. Vale la pena destacar que Renault ha estimado que la productividad y la calidad de su fábrica rumana están entre las más eficientes de su red mundial. Este es un punto a tener muy en cuenta por un inversor, ya que denota que el operario rumano es muy trabajador y puede producir productos de calidad, siendo todavía una mano de obra más barata que la de cualquier trabajador occidental. La misma apreciación sirve para los búlgaros. No cabe duda que donde hay producción, hay trabajo y salarios, con lo que la zona se desarrolla a buen ritmo y se abre al consumo.

• Logística. La gestión de sistemas logísticos avanzados, todavía no ha llegado a esta zona geográfica, o crece a un ritmo muy lento, por lo que representa una buena oportunidad para inversores occidentales.

• El Turismo rural. Con sus hermosos monasterios, el Delta de Danubio, las históricas ciudades búlgaras y descubrimientos arqueológicos situados en esta región, la oferta de productos y servicios de calidad para el desarrollo del turismo rural, puede proporcionar buenos retornos de la inversión, sobre todo porque los operadores locales encuentran difícil entender la necesidad de ofrecer una relación aceptable de calidad/servicio/precio.

Como conclusión diremos que esto es, por supuesto, sólo un listado parcial de las muchas oportunidades de inversión que ofrece esta zona europea. De hecho cualquier proyecto correctamente analizado, suficientemente financiado y bien gestionado puede tener éxito, debido a la relativa carencia de una competencia suficientemente profesionalizada. Los trabajadores del SEE responden a los esquemas de remuneraciones basadas en resultados, al menos, cuando la situación económica permite una tasa de crecimiento.

Se prevé que el crecimiento sostenido de los países del SEE se situará alrededor del 4% durante los próximos diez años, debido en gran parte a una mejor absorción y gestión de fondos de la Unión Europea. Esto es esencial para contener “la emigración económica” que ha causado ya que el 10% de la población de los países del SEE hayan emigrado al sur de la Europa Occidental durante los últimos cinco años. El interés de toda la Unión Europea está centrado en asegurar el crecimiento sostenido de los países del SEE, y, en consecuencia, esto ocurrirá a pesar de los obstáculos que haya que vencer. Esto es una oportunidad única para inversores y emprendedores Occidentales que los españoles no deberíamos desaprovechar.

Mª Isabel Pardos
Member of the Board Litexco Investments.

Etiquetas: 00000