Portavoz de Economía del PSOE en el Congreso.

“Los papeles de Panamá evidencian que hay una estrategia internacional para competir a la baja en los impuestos”

Doctor en Economía y profesor titular en la Universidad de Murcia, Pedro Saura es portavoz de Economía del PSOE en el Congreso, donde se convirtió en el fiscalizador de la gestión de Cristóbal Montoro durante la anterior legislatura. Casado con dos hijos, se caracteriza por su verbo fácil, su claridad de ideas y la cordialidad en el trato, lo que le convierte en uno de los diputados con mayor predicamento.

Usted es un hombre cercano a Pedro Sánchez. ¿Es realmente Podemos el culpable de tener que repetir las elecciones?

Conozco bien los planteamientos de Pedro Sánchez. Hay muchos españoles que apuestan por el cambio y no van a entender la posición de Pablo Iglesias. El problema aquí no es de políticas. Ha habido muchas comisiones donde los partidos del cambio, incluyendo a Ciudadanos, hemos votado juntos, y también en Plenos de la Cámara. El problema es que parece que el enemigo de Pablo Iglesias no es el Partido Popular y Mariano Rajoy, sino el PSOE y Pedro Sánchez. Y eso es un fraude a los electores.

Pero, ¿de verdad consideran ustedes asumible un aumento del gasto de 60.000 millones de euros cuando hemos superado en casi un punto el objetivo de déficit comprometido con la UE?

Mire, el 70 por ciento de los 20 puntos que nos planteó Podemos son asumibles, pero es verdad que hay divergencias en los planteamientos económicos y del gasto público. El problema de no tener una política presupuestaria realista, como es el caso de Podemos, es que se pone en peligro el Estado de Bienestar.

Hablando del déficit, ustedes han rechazado tajantemente que sean las autonomías las culpables de esa desviación.

La desviación del objetivo de  déficit pone en evidencia varias cosas. Primero, que el Partido Popular y el Gobierno en funciones han mentido a los españoles y a la Unión Europea, porque el Presupuesto aprobado para 2016 tenía una gran trampa que era la desviación de déficit del año 2015 y que ahora hemos conocido. Pero, además, la reforma fiscal aprobada, cuando teníamos viento de cola, como los precios del petróleo, los bajos tipos de interés o la cotización del euro con respecto al dólar, contribuyó a añadir alguna décima al crecimiento de la economía que se aprovechó para aplicar una rebaja fiscal claramente electoralista, y por eso ahora hay que ajustar más y esos ajustes van a ser en gasto social.

Sin embargo los datos de recaudación que maneja Hacienda indican que está creciendo y es prácticamente idéntica al máximo histórico de 2007.

A pesar de ese crecimiento lo cierto es que el año pasado no se cumplieron los objetivos de recaudación y la propia Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, la AIREF reconoce que la bajada del IRPF y de Sociedades implica una pérdida de recaudación del 0,5 por ciento en 2015 y del 0,4 por ciento en 2015. Por lo tanto sí ha tenido efectos perjudiciales.

Volviendo a las Comunidades Autónomas, casos como el de Cataluña, que prácticamente duplica el objetivo marcado, o los  Extremadura y la Comunidad Valenciana, cuando ha habido tres comunidades que si han cumplido, parecen indicar que algo de responsabilidad si tienen.

Volvemos a los informes de la AIREF y a los argumentos de su presidente. Están ahí y resaltan que los objetivos impuestos a las comunidades autónomas han sido muy exigentes, mientras que Montoro se ha autoimpuesto unos objetivos muchos más relajados para la Administración Central. Por otra parte es una realidad que  hay comunidades autónomas que están infrafinanciadas, y eso hace que no puedan cumplir.

Y, para solucionar esto, ¿cuál es su modelo para reformar el sistema de financiación autonómica?

Lo que pensamos es que hay que avanzar en la corresponsabilidad fiscal. Esto ayudaría a tener más recursos y a hacer a las comunidades autónomas más responsables en la eficacia del gasto.

El otro gran culpable de la desviación es la Seguridad Social. ¿Es un problema de gasto en pensiones o de falta de ingresos por el empleo precario?

El Gobierno le echa la culpa a las comunidades autónomas cuando en la Seguridad Social hay un déficit de 17.000 millones de euros y se comenta que las bonificaciones a la cotización, que muchos dicen que son un peso muerto, tienen un impacto negativo de entre 2.000 y 3.000 millones de euros en el desequilibrio de la Seguridad Social. Mantener una apuesta por un modelo de salarios bajos tiene, entre otras consecuencias, el desequilibro de las cuentas públicas y, de hecho, la propia Comisión Europea ha advertido de que la ganancia de competitividad de España ha sido sólo vía precio y no por productividad y calidad.

El escándalo de los Papeles de Panamá y la implicación en los mismos del ministro Soria ¿en qué situación dejan al Gobierno en funciones?

Lo primero que evidencian esos papeles es que hay una estrategia internacional para competir a la baja en los impuestos. Y en el caso concreto de España el PSOE quiere que el Gobierno informe de cuántos contribuyentes de los que figura en estos documentos se acogieron a la amnistía fiscal. Estamos ante un escándalo de primera magnitud y por ello es necesario que el Gobierno dé la cara e informe sobre las medidas que va a tomar. La Agencia Tributaria tiene que investigar a estas personas. Lo tiene que hacer y lo que queremos saber es si lo va a hacer.

Ese Gobierno en funciones acaba de anunciar una rebaja de dos décimas en la previsión de crecimiento del PIB para este año y el que viene. ¿La incertidumbre política está impulsando una desaceleración en la economía?

Es verdad que los datos que vamos conociendo apuntan a una desaceleración, pero más que la inestabilidad política es la desaceleración en las economías de la UE y en los países emergentes. Por otra parte, tenemos que desde el rescate financiero en España no ha habido reformas de calado y ahí está el resultado del déficit para demostrarlo. La pregunta que hay que hacerse no es si la incertidumbre política frena el crecimiento económico, sino quién gestiona mejor la economía y nosotros pensamos que los socialistas tenemos experiencia de que gestionamos mejor.

Finalmente, ¿se mantienen inflexibles en la derogación de la reforma laboral?

Si, insistimos en derogarla porque lo que hay en la reforma laboral en el fondo es un modelo de sociedad. Nosotros pensamos que hay que tender hacia la flexiseguridad, a adaptar las relaciones entre el capital y el trabajo a las necesidades de las empresas pero garantizando siempre la seguridad de los trabajadores.

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