Los intercambios con la Unión Europea han sufrido grandes altibajos

La evolución de la economía de Sudáfrica en los últimos años destaca por una ralentización de su crecimiento, a partir de 2013. Se trata de un país desarrollado, especialmente en comparación con otros de la región, con un 67,4% de su PIB procedente del sector servicios, un 30,3% proveniente de la industria y la construcción, un 8,2% correspondiente a la minería y un mínimo 2,4% a la agricultura y a la pesca.

Precisamente por ser un país desarrollado, se ha visto más afectado que algunos otros del mismo continente por la desaceleración económica mundial, que ha visto caer los precios de las materias primas y que han condicionado la brusca caída de la tasa de crecimiento de Sudáfrica en la segunda mitad de 2016: en el último trimestre creció solo un 0,7%.

Las previsiones para este año no son mejores, ni las del propio Tesoro sudafricano ni las de los organismos internacionales. Se espera que el PIB aumente un 1,7% en 2017 y que el crecimiento sea mayor en 2018, un 2,4%. La incertidumbre política, la sequía, las barreras regulatorias a la inversión y el débil marco económico internacional constituyen algunas de las razones para esta coyuntura económica desfavorable para el país.

El FMI atribuye estos datos poco esperanzadores a factores internos como las huelgas, los cortes en el suministro eléctrico, la inestabilidad política y la caída en la confianza empresarial y de los consumidores. Por su parte, el Banco Mundial también redujo a la baja sus previsiones de crecimiento para 2016: con una estimación de que la economía creciera un 1,1%.

La desigualdad socioeconómica, la incertidumbre en la redistribución de las tierras en la era post apartheid, el descenso de la actividad minera y agrícola y la depreciación del rand frente a dólar y euro son factores clave en el progreso económico de Sudáfrica a corto – medio plazo. El debilitado presidente Zuma (que acaba de sobrevivir a su sexta moción de censura), bajo la sombra de varios escándalos y sospechas de corrupción y cuestionado dentro de su propio partido, deberá hacer frente a esta situación en los dos años que le quedan de mandato legislativo.

Comercio exterior de la República Sudafricana

No es casualidad que últimamente el mayor crecimiento de la actividad exterior de la República Sudafricana se haya producido con países como China o India. Los últimos años de crisis en los mercados occidentales obligaron a la exportación sudafricana a diversificar sus socios comerciales y a abrirse a mercados asiáticos, en particular de países en desarrollo con los que comparte el estatus de economías “emergentes”.

Los intercambios con la Unión Europea, sin dejar de ser relevantes, han sufrido grandes altibajos provocados por la crisis de la zona euro. Mientras los intercambios con el resto del continente africano aumentan, así como los que tienen lugar con China, y, en menor medida, India, la Unión Europea sigue acaparando más de la cuarta parte de las exportaciones del país y proveyendo hasta un tercio de sus importaciones. Sudáfrica, además, forma parte del SADC – Southern Africa Development Community, con los países vecinos del cono sur de África, que son receptores del el 11,8% de las exportaciones sudafricanas, aunque solo suman 4,2% de las importaciones.

En 2016 fue China el principal país destino de las ventas de Sudáfrica. Sumó el 9,6% de la exportación. A continuación Alemania, con el 7,8%, Estados Unidos, con el 6,6%, Japón, con el 4,6%, India, con el 4,2%, Botsuana, con el 4% y Namibia con el 3,9%, se situaron como mercados más importantes para Sudáfrica.

Además, los tres principales países destino son también sus vendedores preeminentes. China, con el 17,4%; Alemania, con el 11,8%, Estados Unidos, con el 6,5%, Arabia Saudí, con el 5,2%, India, con el 4,7%), Japón, con el 3,4% y Nigeria con el 3,2%.

En cuanto a productos, la importancia del sector minero determina gran parte de lo exportado por Sudáfrica, en concreto el 30%: con el oro, el platino, el hierro y el carbón como productos más vendidos al exterior. Asimismo, y en relación lógica, los transformados metálicos del hierro, acero y aluminio constituyen otra parte relevante de las exportaciones de Sudáfrica. Destacan también las exportaciones de automóviles, maquinaria mecánica y eléctrica.

En lo que se refiere a las importaciones, Sudáfrica no cuenta con yacimientos de hidrocarburos (petróleo), por lo que estos aparecen en primer lugar entre las compras al exterior. Bien es cierto que la proporción de esta compra depende en gran medida de los precios internacionales, así que en 2015 sumó un 16%. La dependencia de Sudáfrica de este producto no tiene que ver con el consumo interno, sino con la producción de derivados, que sí exporta a otros países africanos. La importación de automóviles y de componentes de automoción corresponde al 6% del total, y la maquinaria y componentes son también relevantes en la importación sudafricana.

Relaciones bilaterales

El alto grado de desarrollo del país hace que sea el único del cono sur, si exceptuamos a Angola, con grandes recursos naturales, con el que España tiene relaciones comerciales.

España suma un 5,46% de la cuota de lo exportado por la Unión Europea a Sudáfrica y eso le hace ocupar el 7º lugar en esa clasificación. En las importaciones, el puesto es el 6º, mientras que la cuota es del 3,72%, datos que corresponden al ejercicio 2016.

Estas cifras reflejan una tendencia creciente en las relaciones comerciales entre ambos países. Para España, Sudáfrica es el 37 país cliente. En 2015, Sudáfrica acaparó el 30% del total de lo vendido por España a esa porción del continente.

Al igual que en otros casos, la crisis de 2008 redujo las exportaciones de España al país sudafricano. 2010 fue el primer año de recuperación, ya que crecieron más de un 50%. Los años posteriores ese incremento se sostiene en registros del 10 – 34% hasta que en 2014 la tendencia se interrumpe y las exportaciones se quedan en niveles inferiores.

2016 ha supuesto una caída de las exportaciones del 10,9% hasta situarse estas en 1.142 millones de euros. Hasta junio de 2017 las exportaciones españolas a Sudáfrica alcanzan los 627 millones de euros, que ya representa un aumento significativo en cuanto al mismo periodo del año anterior.

En lo que se refiere a los productos exportados, estos están bastante diversificados. Destacan en los primeros puestos los automóviles y tractores (24%), máquinas y aparatos mecánicos (8%) y grasas y aceite vegetal o animal (7%).

Principales acuerdos bilaterales en vigor entre España y Sudáfrica

– Memorando de Entendimiento entre COFIDES y la Industrial Development Corporation (IDC), firmado en diciembre de 2012.
– Acuerdo para Evitar la Doble Imposición, firmado el 23 de junio de 2006; entró en vigor el 28 de diciembre de 2007.
– Convenio de Cooperación Científica y Tecnológica, firmado en mayo de 2003.
– Acuerdo de Cooperación Turística, firmado en septiembre de 2003.
– Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI). Fue firmado en septiembre de 1998, ratificado en 1999 y entró en vigor en 1999. Fue denunciado unilateralmente por Sudáfrica en 2013. Sin embargo, las inversiones españolas realizadas antes del 23 de diciembre de 2013 seguirán contando con el mismo nivel de protección que el establecido en el APPRI por un periodo adicional de 10 años.

Perspectivas de futuro

Sudáfrica, cuya principal materia de importación son los hidrocarburos, ha iniciado en los últimos años un plan para promover las energías renovables en régimen de concesión. Esto ha llevado a la proliferación de un amplio espectro de tecnologías (eólica, fotovoltaica, termosolar, biomasa). Además, las licitaciones de dicho programa han servido para que diversas empresas españolas se implanten en el país con éxito. Pendiente también para 2017 es el lanzamiento de un programa de gas, que también supondrá otro sector de oportunidad para las energéticas y las empresas de infraestructuras, que podrán construir plantas de regasificación y de ciclo combinado.

Por otro lado, también en el ámbito de las infraestructuras, está el nuevo plan estratégico de la empresa pública de transporte ferroviario de mercancías y puertos, que comportará fuertes inversiones, de cerca de 70.000 millones de rands. En Durban – Dube TradePort se está construyendo un nuevo hub logístico internacional especializado que duplicará su capacidad en 10 años.

El transporte público de viajeros por ferrocarril y autobús es otro sector que abordará importantes mejoras. Destaca la ampliación de la incipiente alta velocidad sudafricana, junto a otros proyectos de transporte urbano masivo en las grandes ciudades sudafricanas.

España puede también aprovechar el desarrollo de sectores como el del agua (hay previstas infraestructuras de embalse, desalinización y tratamiento de aguas con 50.000 millones de euros de inversión.

La industria química, la agroalimentaria y la consultoría turística constituyen otros importantes sectores de oportunidad.

Finalmente, el suministro de componentes para el sector de automoción puede suponer otra interesante oportunidad en un país que cuenta con plantas de las principales factorías de automóviles del mundo.

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