España ha duplicado sus exportaciones en solo ocho años

El primer ministro japonés Shinzō Abe ha resultado colateralmente beneficiado de la escalada de tensión entre Donald Trump y Kim Jong-un. El presidente norcoreano ha lanzado dos misiles que han puesto en guardia a Japón, ya que antes de hundirse en el Pacífico sobrevolaron cielo nipón y ha amenazado con hundir ese país, dada la alianza existente entre Tokio y Washington. Esta tensa coyuntura política internacional ha presentado a Abe como alguien capaz de hacer frente a un adversario tan complicado como Jong-un, lo cual ha duplicado su muy mermada popularidad entre la ciudadanía japonesa.

Así las cosas, Abe aprovechó la situación para disolver la cámara parlamentaria y convocar elecciones anticipadas el día 22 de octubre. En un gesto arriesgado que podría haber terminado con su mandato un año antes de finalizar la legislatura, Abe justificó la convocatoria con la excusa de culminar su estrategia económica, su “Abenomics”.

Dicha estrategia supuso la implementación de un plan de estímulo económico de 2 billones de yenes (14.972 millones de euros). La idea es que ese plan se financie con la subida del IVA prevista para 2019 y que sirva para ampliar los servicios públicos y medidas para fomentar la inversión empresarial. Ni qué decir tiene que esa subida de impuestos le hizo perder muchos apoyos entre su electorado, pero la crisis con Corea del Norte ha compensado esa pérdida (Japón es un país con un fuerte sentimiento nacional), así como la división interna que vive el partido de la oposición. Sin embargo, el panorama político japonés se complica con la creación de un nuevo partido, el de la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, que ha llamado significativamente el “Partido de la Esperanza”, y que se alzó como un contrincante muy peligroso para el partido de Abe.

La jugada le salió bien a Abe: el primer ministro conservador ha vencido en las elecciones legislativas celebradas hace unos días en Japón y se convertirá en el más duradero de la historia japonesa de la posguerra con una mayoría absoluta de dos tercios en la Cámara Baja.

Comercio exterior de Japón

La crisis mundial no se dejó sentir en el comercio exterior japonés hasta 2011, momento en el que, por primera vez en 30 años, Japón registró déficit de su balanza comercial, que además fue creciendo hasta un máximo histórico registrado en 2014.

Asimismo, la mejora de la economía a escala global ha influido también en la balanza comercial japonesa, que en 2016 volvió a ser superavitaria. Aún así, Las exportaciones cayeron de 75.614 millardos de yenes en 2015 a 70.040 milmillardos de yenes en 2016 (-7,37%), aunque las importaciones disminuyeron aún más, de 78.406 millardos de yenes en 2015 a 65.969 millardos de yenes en 2016 (-15,86%).

Comercio exterior hispano-japonés

El principal beneficio del refuerzo de las relaciones comerciales bilaterales ha sido para nuestro país, ya que el valor de las exportaciones españolas de mercancías a Japón prácticamente se ha doblado desde el comienzo de la crisis: de 1.213 millones de euros en 2009 ha pasado a 2.406 millones de euros en 2016. Además, las exportaciones de productos no energéticos subieron en 2016 por séptimo año consecutivo hasta los 2.399 millones de euros (máximo valor de la serie histórica).

Por el contrario, la evolución de las ventas de productos energéticos ha sido bien distinta, condicionada sin duda por el accidente de la central nuclear de Fukushima en marzo de 2011. A partir de ese momento, de 2011 a 2014 las re-exportaciones españolas de gas natural licuado (GNL) y, en menor medida, de otros aceites combustibles, llegaron a alcanzar los 547 millones de euros anuales. Japón tuvo que utilizar fuentes de energía no nucleares, por un lado, y por otro, la menor demanda en España y la diferencia de precios registrada en esos años entre los mercados de gas asiáticos y los europeos, sirvieron para animar las re-exportaciones. 2015 y 2016 se desplomaron las ventas de energía de España a Japón. Los principales productos que España vende a Japón son vehículos automóviles y tractores (16,73%), carne y despojos comestibles (14,21%), productos farmacéuticos (14,12%), minerales, escorias y cenizas (5,98%), grasas, aceite animal o vegetal (5,69%), productos químicos orgánicos (4,31%), prendas de vestir, no de punto (4,26%), bebidas de todo tipo, excepto zumos (3,79%), pescados, crustáceos y moluscos (2,62%) y prendas de vestir, de punto (2,47%) . Nuestro país fue en el periodo enero-julio de 2017 el sexto suministrador entre los países de la UE, con unas ventas que suponen el 0,53% de las importaciones de Japón. Para España, Japón ocupó en enero-julio el 16º puesto como cliente, con una cuota del 0,89%.

Entre enero y julio de 2017, las exportaciones españolas a Japón han aumentado un 2,68% en comparación con los mismos meses de 2016.

Relaciones bilaterales

Ambos países, España y Japón, han dedicado esfuerzos a la mejora de sus relaciones bilaterales, esfuerzos que se plasmaron en la celebración del año Dual España – Japón en 2013 y 2014. Esta celebración tuvo como objeto estrechar lazos e intensificar los contactos institucionales y empresariales. Misiones diplomáticas se sumaron a reuniones de cooperación entre distintas compañías de los dos países y culminaron en la firma de una Declaración Conjunta de Asociación para la Paz, el Crecimiento y la Innovación.

El esfuerzo se ha prolongado en el tiempo con otras visitas institucionales e iniciativas para la promoción de las relaciones económicas y comerciales entre ambos países. En la primavera pasada, los Reyes de España visitaron Japón, momento en el que se celebró la vigésimo sexta sesión del Comité Bilateral de Cooperación Empresarial.

Acuerdos económicos vigentes ente ambos países

Entre España y Japón se encuentran vigentes los siguientes acuerdos:

  • MOU Ministerio de Economía, Industria y Competitividad – Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón (METI), sobre cooperación económica e industrial (2017).
  •  Acuerdo ICEX – JETRO de colaboración y cobertura logística en terceros países (2013).
  • Acuerdo bilateral ICO – JBIC de financiación conjunta de operaciones en terceros países (2013).
  • Acuerdo entre el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y la autoridad Reguladora Nuclear japonesa (NRA) de colaboración en materia nuclear (2013).
  • Acuerdo bilateral de Cooperación Aduanera (última modificación 2016).
  • Tratado para evitar la Doble Imposición de 1974. (BOE, 2 de diciembre de 1974).
  • Convenio de Seguridad Social entre Japón y España. (BOE, 30 de septiembre 2009).
  • Acuerdo entre JBIC y el Ministerio de Industria y Comercio de España para la concesión de créditos a interés preferencial para operaciones conjuntas hispano-japonesas, firmado en 2010.
  • Acuerdo entre el Gobierno de España y el Gobierno de Japón sobre cooperación y asistencia mutua en materia aduanera, firmado el 3 de octubre de 2013 y ratificado en junio de 2015.

Existen, además, protocolos bilaterales que autorizan la exportación española a Japón de determinados productos agropecuarios (ciertos cítricos y cárnicos, tomates y otras frutas, estos últimos aún en proceso de preparación).

Por último, el 6 de julio de 2017 la Unión Europea y Japón alcanzaron un Agreement in Principle sobre el Economic Partnership Agreement (EPA).

Perspectivas de futuro

La histórica dependencia energética de Japón ha supuesto excelentes oportunidades de negocio para las renovables españolas, en particular tras el desastre de Fukushima. Japón demanda el desmantelamiento de centrales nucleares y la gestión de residuos radiactivos, ámbitos en los que España cuenta con una amplia experiencia.

Por otro lado, nuestro país ha sabido canalizar la demanda en los sectores de bienes de consumo, hábitat, calzado y moda textil, así como en los productos agroalimentarios (cárnicos -sobre todo porcino-, vino, aceite de oliva, pescado) en el mercado japonés, y eso a pesar de los obstáculos en el acceso al mercado. Los japoneses valoran la calidad de los productos españoles, por lo que se espera que esa demanda goce de buena salud durante bastantes años más.

Existe otro sector de oportunidad para España que se basa en la cooperación industrial en terceros mercados. La idea es que cada uno de los países pueda aprovechar la experiencia, presencia y posibilidades de financiación en las áreas de influencia del otro (Asia en el caso de Japón y Europa, Norte de África o Latinoamérica en el de España).

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