Perspectivas alentadora

El pasado 2017 el nombre de Portugal resonó más que nunca y además, sonó para bien. Más allá de éxitos futbolísticos o musicales, el vecino inmediato de España ha colocado a dos de sus representantes en altas instituciones como la ONU (Antonio Guterres ejerce como secretario general desde enero de 2017) o el Eurogrupo, con Mario Centeno de presidente desde el mes pasado.

Además de adquirir una mayor relevancia en instituciones globales, Portugal se está recuperando progresivamente de la crisis. Sometido a una dramática subida de impuestos ordenada por la troika, que durante los años más duros de la recesión gobernó Portugal, el país ha logrado disipar, en menos de un año, las dudas sobre su capacidad para esquivar un cuarto rescate financiero.

Así, iniciativas como el Programa Nacional de Reformas (PNR) y el Programa de Estabilidad, (2017-2021) presentados por el gobierno portugués en abril de 2017, se conforman como elementos esenciales para definir la estrategia a medio plazo que permitirá a Portugal lanzar un conjunto de reformas estructurales destinadas a promover la inversión y contribuir a la sostenibilidad de las finanzas públicas, basadas en seis pilares fundamentales: cualificación; promoción de la innovación en la economía; valorización del territorio; modernización del estado; capitalización de las empresas y cohesión e igualdad social.

De cara a 2018, Portugal asume retos que nada tienen de sencillos, más allá de no perder el paso en su recuperación económica. Consolidarse como destino turístico, atraer inversión extranjera directa, revitalizar su industria o reforzar lazos con España gracias a su comercio transfronterizo constituyen algunos de esos retos. Pero sus calificaciones en las agencias de rating han mejorado sustancialmente, con su salida de los “bonos basura” y la óptima progresión de su deuda, ya en mejor situación que la italiana. Todas las perspectivas económicas para los próximos meses son mucho más que positivas, a lo que también contribuye la estabilidad política del país (que vivirá sus dos próximos años bajo el mandato socialista logrado por mayoría absoluta), con lo que Portugal cuenta con viento a favor para que 2018 resulte ser su año.

Comercio exterior de Portugal

Nada menos que el 79% del PIB de Portugal en 2016 correspondió al comercio, la actividad económica más beneficiada por la entrada del país en la Unión Europea.

Las exportaciones e importaciones de bienes y servicios han registrado tasas de crecimiento medias anuales del 4,7% y del 1,1%, en los últimos cinco años, impulsadas también por la contracción de la demanda interna sometida a las exigencias de las subidas de impuestos dentro del país. Sin embargo, en 2016, las exportaciones de bienes y servicios experimentaron un crecimiento del 2% frente al año anterior y las importaciones aumentaron un 0,86%, cifras bastante inferiores a las tasas registradas en años anteriores.

Con la Unión Europea como principal socio comercial, (72,7% de lo exportado) Portugal cuenta con clientes preferentes como España (26,17% frente al 25% de lo registrado el año anterior), y a continuación Francia y Alemania. Estos tres países sumaron el 50% de lo exportado por Portugal.

En cuanto a importaciones, España, Alemania, Francia e Italia figuran como los principales suministradores de Portugal con casi el 60% del total importado en el año 2016.

En cuanto al año 2017, en el primer trimestre se observa un crecimiento del 12,6% respecto al mismo tramo del año anterior al igual que crecen las importaciones un 14,2%. El saldo de la balanza comercial de bienes y servicios fue positivo en los últimos cinco años, invirtiendo la tendencia negativa registrada anteriormente.

En lo que se refiere a la composición de esas exportaciones, las máquinas y aparatos siguen siendo el grupo de productos más exportado en el primer semestre de 2017 (15,5% del total), a continuación figuran los vehículos y otro material de transporte (11,6%), los metales comunes (7,8%), los plásticos (7,7%), y los combustibles minerales (7,3%). Casi el 50% de lo exportado por Portugal en la primera mitad de 2017 pertenece a estos grupos de productos.

La idea es duplicar las ventas agroalimentarias hasta 2020 a la vez que se diversifican los sectores exportados para intensificar las ventas de hidrocarburos, vehículos, papel y medicinas.

Los mercados de la exportación portuguesa son en su mayoría, países comunitarios. En concreto, el 74,5% del total en el primer semestre de 2017, registro que aumenta un 8,7% respecto al mismo período de 2016. A continuación América del Norte (5,8%), Asia (4,9%), los PALOP – Países Africanos de Lengua Oficial Portuguesa (4,3%), África excluyendo PALOP (3,6%), América Central y del Sur (2,7%) y Europa extracomunitaria (2,6%).

Los cinco principales clientes de Portugal – España, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos – concentraron el 61,5% del total exportado por Portugal en el primer semestre de 2017 (63,4% en 2016). Destaca el aumento de las exportaciones a Estados Unidos (+25% respecto al primer semestre de 2016), España (+9%), Francia (+8,1%), Alemania (+4,3%) y Reino Unido (+3,7%).

Relaciones bilaterales

Comercio exterior hispano-portugués

España y Portugal mantienen históricamente una estrecha y fluida relación que se traduce en intensos flujos comerciales entre ambos países. En el período entre enero y septiembre de 2017 se ha registrado un aumento del 8,3% de la exportación española a Portugal en comparación con el mismo período del año anterior. Las compras portuguesas a España han sumado 14.615 millones de euros, mientras que las españolas a Portugal registraron un 3,2% más que el año anterior y alcanzaron los 14.615 millones de euros.

El sector agroalimentario reina a mucha distancia del siguiente entre las exportaciones bilaterales hispano portuguesas. A continuación, las bebidas y los bienes de consumo.

Acuerdos económicos vigentes ente ambos países

Los convenios bilaterales con contenido económico relevante firmados entre Portugal y España son numerosos. Los más recientes se firmaron durante la XXIX Cumbre Bilateral en mayo de 2017, y cubren áreas como la ciencia y tecnología, y la defensa y seguridad. Desde 2012 se llevan a cabo las cumbres bilaterales (“Cimeiras” en portugués) que se celebran alternativamente en uno y otro país.

Perspectivas de futuro

Las previsiones hablan de una favorable evolución del comercio exterior portugués en 2018. Asimismo, el turismo seguirá ganando cuota de mercado y manteniendo buenos registros para contribuir significativamente, como ha sido habitual en los últimos años, a la recuperación de la economía portuguesa.

En el primer semestre de 2017 la economía portuguesa creció un 2,9%, un ritmo superior a la media europea y a lo observado en la última década, impulsada por el comportamiento de las exportaciones y la inversión. Además, este dinamismo fue transversal a todos los sectores de actividad, que se beneficiaron de un entorno internacional favorable. Las exportaciones de bienes y servicios aumentaron un 8,9%, reflejando la acentuada mejora de cuota de mercado, de cerca del 4,6%.

Las últimas proyecciones del Banco de Portugal revisaron al alza las previsiones de crecimiento de la economía portuguesa, estimando un 2,5% en 2017 y 2,0% en 2018, por encima de las proyecciones de la Comisión Europea (1,8% y 1,6%, respectivamente), y de la previsión para la Zona Euro, 2,2% en 2017 y 1,8% en 2018.

Así, también se prevé que el peso de las exportaciones en el conjunto del PIB seguirá aumentando en los próximos años, de cerca del 40,3% en 2016 a un 46% en 2019. Otra de las previsiones positivas tiene que ver con la capacidad de financiación de la economía portuguesa, que mantendrá un saldo conjunto de la balanza corriente y de capital próximo al 1,8% del PIB en 2017.

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