Socio del departamento de internacional de KPMG.

“La Administración se debe centrar en mejorar la presencia española en mercados extracomunitarios”

 

Año récord. El pasado ejercicio las empresas españolas vendieron un 8,9% más al exterior y el número de exportadoras creció un 8,5% (1,5% en el caso de las que lo hacen durante un periodo de cuatro años o más). Un suma y sigue que ha hecho que las exportaciones de bienes y servicios supongan un tercio del PIB en España. Además, la inversión acumulada en el exterior ha pasado del 34% al 42% en la última década. Sin embargo, la coyuntura de la economía y la política internacional en la que el proteccionismo y las fuerzas populistas cobran cada vez más fuerza obliga a las empresas exportadoras españolas a perfilar nuevas estrategias de internacionalización. Canadá, Korea, India o China son nuevos destinos a incorporar en la hoja de ruta.

El sector exterior cerró 2017 en máximos históricos, ¿es ya la internacionalización un fenómeno estructural?

Es pronto para afirmarlo con rotundidad, pero hay indicios de que efectivamente, la internacionalización está abandonando su tradicional carácter coyuntural y se está configurando como un elemento estructural de la economía española. Asimismo, aunque el entorno global es más complejo la creciente competitividad de las empresas españolas invita al optimismo. De hecho, la Comisión Europea estima que las exportaciones españolas crecerán a ritmos superiores al 4%, por encima de las de países como Francia, Alemania o Reino Unido.

Brexit, elecciones el Latinoamérica, proteccionismo en Estados Unidos,… ¿serán un freno para la internacionalización, especialmente para las pymes?

Nos enfrentamos a un entorno global complejo. En todo caso, como hemos visto durante 2017 estas situaciones de elevada incertidumbre son monedas de doble cara que implican importantes retos pero también oportunidades.

¿Qué mercados considera KPMG que son oportunidad para las empresas españolas?

Además, de Estados Unidos, México o China, donde se han registrado crecimientos a doble dígito el pasado año, creemos que India -que es la economía que más crece entre las potencias emergentes-, Korea, el bloque asiático de ASEAN -con países como Birmania y Vietnam- y Japón con la posible entrada en vigor del acuerdo de libre comercio con la Unión Europea son regiones hacia las que hay que mirar.

No ha mencionado Canadá…

Canadá merece mención aparte por la reciente entrada en vigor del CETA. Cabe destacar que durante el primer mes de vigencia del acuerdo (octubre), las exportaciones españolas a este mercado crecieron un 23%.

De no corregirse en los próximos presupuestos generales las partidas destinadas a la internacionalización de las empresas, así como las de organismos como Cesce, Cesgar, etc… sufrirán un nuevo recorte o, como mínimo se mantendrán, ¿cuál debe ser el papel de la Administración?; ¿qué políticas públicas se han de poner en marcha?

El apoyo de la Administración a la internacionalización es crítico para incrementar la base de empresas españolas con una actividad internacional exitosa, con los efectos positivos que ello tiene en términos de empleo y crecimiento económico. En mi opinión, de cara al próximo bienio es determinante que el apoyo público se centre en mejorar la presencia española en mercados extracomunitarios e incrementar la competitividad de las empresas españolas en un entorno global cada vez más digitalizado.

Al hilo de su respuesta anterior, ¿cree que hay disposición por parte de la Administración?

Me consta que sí.

Tras la desaceleración de los últimos años, a finales del año pasado el Banco Mundial revisó la previsión de crecimiento de Latinoamérica, multiplicándola por dos, ¿es otra de las regiones prioritarias para la inversión española en el exterior?

El descenso global del precio de las materias primas y las menores tasas de crecimiento de China dejó a la región muy expuesta. No obstante, en 2017 se registraron tasas de crecimiento moderado, en el entorno del 1%. De cara a 2018 se espera que la mejoría continúe. La previsible recuperación de Brasil y Argentina será clave. El mayor dinamismo, unido al tamaño y potencial de la región, podría generar relevantes oportunidades. A ello habría que sumar la potencial materialización de los acuerdos comerciales entre la unión europea, como la modernización del acuerdo con México o Mercosur.

La región tiene ante sí significativos retos. Entre ellos la mayor diversificación sectorial para reducir la dependencia del petróleo y commodities, la relación con Estados Unidos bajo la administración Trump, la elevada inflación o las elecciones presidenciales de Brasil, México y Venezuela.

¿Qué supondrá el America First de Donald Trump para las inversiones y exportaciones españolas?

Las nuevas medidas proteccionistas se traducen tanto en barreras arancelarias –entre las que cabe destacar el arancel a la aceituna negra española- como en mayores barreras no arancelarias como la firma de la orden ejecutiva ‘Buy American, Hire American’ que previsiblemente se traducirán en un endurecimiento de la preferencia por productos de mano de obra estadounidense en la contratación pública.

Y la reforma fiscal, ¿supondrá un lastre?

No necesariamente. La piedra angular de la reforma fiscal de Donald Trump es la bajada del impuesto de sociedades, del 35% al 21%, que podría tener un impacto positivo para las empresas españolas ya establecidas en Estados Unidos y para aquellas en proceso de hacerlo, como las startups tecnológicas. No obstante y debido a la complejidad de estas reformas, es necesario realizar un análisis exhaustivo que tenga en cuenta las características de la empresa, sector en el que opera…

En definitiva, las empresas españolas deben seguir apostando por el mercado estadounidense…

Pese a que es evidente que el acceso al mercado es ahora más complejo Estados Unidos sigue siendo un mercado atractivo con grandes oportunidades para las empresas españolas.

¿Cómo reaccionar frente al Brexit?

Ante el clima de incertidumbre que se vive con la salida de Reino Unido de la Unión Europea, se antoja complicado tomar cualquier decisión. Pero esto no debe ser excusa para no llevar a cabo ninguna acción. Desde KPMG consideramos fundamental que las empresas afectadas evalúen el potencial impacto para su negocio en función de los escenarios que se barajan. Evaluar la validez futura de los contratos, la idoneidad de la estrategia aduanera o el impacto sobre la cadena de suministro o el capital circulante les permitirá planificar la respuesta ante los riesgos que se presentan.

¿Facilitan las nuevas tecnologías a internacionalización?

La irrupción de la tecnología está generando un significativo ahorro de tiempo y costes en todas las fases del proceso. Asimismo, son cada vez más las empresas que, gracias a la tecnología nacen con una estrategia global, lo que les permite diversificar riesgos reduciendo el coste tanto material como de mentalidad que supone abrirse al exterior para una empresa con enfoque tradicionalmente doméstico. Se podría decir que estas empresa ‘born global’ son a la internacionalización lo que un bilingüe nativo al aprendizaje de idiomas.

¿Qué opinión le merecen plataformas como Amazon, Ebay o Alibabá, en los proceso de internacionalización?

Son herramientas de especial relevancia para las pymes. En la práctica son escaparates globales en los que puede exponer y vender sus productos a millones de usuarios con una inversión muy reducida. En este contexto se pueden aprovechar los avances en digitalización y modelos predictivos con big data. Sin embargo, conviene tener en cuenta todos los riesgos asociados a este tipo de internacionalización como el menor conocimiento de los mercados destino, ciberataques, etc.

Hábleme de la importancia, ventajas y desventajas del efecto tractor de las grandes empresas que participan en licitaciones internacionales.

Según la Secretaría de Estado de Comercio, el monto total de contratos conseguidos por empresas españolas en licitaciones internacionales superó los 64.000 millones de euros en 2016, frente a los 45.000 de 2013. Este despliegue internacional de las multinacionales españolas genera, a su vez, una ventana de oportunidad para muchas pymes españolas. Son numerosas las pequeñas y medianas empresas que están aprovechando este efecto arrastre, pero es cierto que esta sinergia está aún lejos de alcanzar todo su potencial. En este sentido, es muy importante la labor de organismos como ICEX, entidades regionales de promoción exterior, federaciones y asociaciones de cara a fomentar la interacción entre grandes empresas y pymes complementarias a su actividad.

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