Inversión de 240 mil millones de euros en infraestructuras en los próximos años.

El 14 de julio de 2015 marcó el inicio de una nueva era para Irán, con la firma del JCPOA (Joint Comprehensive Plan of Action), que entró en vigor el 16 de enero de 2016 y a cuyo estricto cumplimiento se comprometió Hasan Rouhani, presidente de Irán, en el marco de la paralización del programa nuclear a cambio de la suspensión de las sanciones internacionales.

Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el pasado 12 de enero que no volvería a certificar el cumplimiento del JCPOA e instó al Congreso norteamericano y a la Unión Europea a renegociar el acuerdo nuclear para incluir cuestiones tales como el programa de misiles balísticos o el papel de Irán en la región.

La llegada de Rohani al poder no supuso un cambio en los fundamentos de la política exterior de Irán ni en su posición en el proceso de paz en Oriente Medio, pero sí significó un cambio en el tono beligerante del discurso oficial e introdujo nuevos matices. El tono de los pronunciamientos iraníes sobre Israel ha cambiado notablemente y Rohani ha tratado de hacer una distinción entre los judíos y “la entidad sionista”. Y su ministro de Asuntos Exteriores, Zarif, declaró que la RII no podría oponerse a un posible arreglo Palestina-Israel.

Tras el acuerdo nuclear de 14 de julio de 2015, la Unión Europea e Irán han iniciado un nuevo diálogo que busca lograr resultados constructivos en una serie de ámbitos, incluyendo la relación política, el comercio, la energía, los derechos humanos y la cooperación internacional. Desde entonces, se han sucedido las visitas de líderes internacionales a Teherán. Entre ellas destaca la de la jefa de la diplomacia comunitaria Catherine Ashton, que visitó Teherán en marzo de 2014, y las de su sucesora, Federica Mogherini, que viajó a Irán en dos ocasiones, la última en abril de 2016, acompañada por siete comisarios. Además, en estos momentos la Unión Europea está trabajando por lograr la apertura de una delegación en Teherán.

Comercio exterior de Irán

La progresiva apertura de Irán al comercio exterior está condicionada aún por el hecho de que gran parte de sus exportaciones dependen del petróleo. Su grado de apertura comercial evolucionó del 19,7% al 34,8% entre los años 2015 y 2016, lo cual pone en evidencia el beneficio que supone para el país el levantamiento de las sanciones internacionales. Como resultado de esas sanciones, la economía cuenta con una evidente orientación hacia el fomento de la industria nacional, tendencia denominada en el país como economía de resistencia. En cuanto a la liberalización del mercado, cabe agregar que en la economía iraní el gobierno sigue desempeñando un papel fundamental, ya que el estado es el propietario de las grandes empresas que dominan los sectores de producción.

Concretamente, más de un 50% del rendimiento del sector de la producción corresponde a las empresas estatales. El Plan Quinquenal del Desarrollo del país (2010-2015), tenía prevista la privatización de un 20% de las State-Owned Enterprises (SOEs), en un proceso que todavía sigue su curso. Debido a las sanciones financieras contra Irán, recientemente levantadas, el país se encuentra con un déficit creciente de divisas.

La gran mayoría del comercio del país está relacionada con el petróleo y el gas, productos que sumaban el 80% de sus exportaciones totales antes de las sanciones internacionales. Adicionalmente, dada la deficitaria logística para la industria del gas y la escasa capacidad de refino, Irán también importaba grandes partidas de gas y gasolina. En la actualidad, las exportaciones de petróleo han rebajado su importancia relativa hasta el 50%. Al plasmarse un acuerdo tras las negociaciones nucleares de Irán con el G5+1 es seguro que estos sectores recobrarían los niveles anteriores de comercio. En este proceso está inmerso Irán, con las dificultades que ahora se centran en las limitaciones que marcan los acuerdos de la OPEP para no hundir los precios.

Comercio exterior hispano-iraní

Las relaciones comerciales entre España e Irán han dado como fruto una balanza comercial históricamente desfavorable a España debido al gran peso que en nuestras importaciones tenía el capítulo de petróleo y sus derivados. En el año 2011, antes de las sanciones, nuestras exportaciones ascendieron a 655 millones de euros y nuestras compras a 4.025 millones de euros.

Sin embargo, en 2016 las exportaciones españolas crecieron un 54% (360 millones de euros). En cuanto a los productos, los 10 primeros capítulos exportados suponen el 70% del total exportador español a este país. En el primer puesto están los aparatos mecánicos (35% del total exportado), aparatos eléctricos (5%), abonos (5%), productos farmacéuticos (5%) y manufacturas de fundición, de hierro y acero (4%). En el año 2016, Irán fue el séptimo cliente de Oriente Medio para nuestro país (4,3% del total las ventas al área) tras Arabia Saudí (28%), Emiratos Árabes Unidos (21%), Israel (17%), Líbano (6%), Jordania (5%) y Omán (5%).

Las importaciones españolas en 2016 crecieron un 412% (900 millones de euros). El 79% del total corresponden al petróleo y sus derivados, seguido de productos de la fundición hierro y acero (8%), fruta (6%), café, té, especias… (5%). En el año 2016 las compras españolas procedentes de Irán alcanzaron el 0,33% del total mundial (en el año 2011 suponían el 1,53%). Esto hace que Irán se situé como nuestro tercer proveedor de Oriente Medio (13% del total de nuestras compras al área) tras Arabia Saudí (43%) e Irak (18%).

Dentro de la UE, España fue el sexto proveedor de Irán en el año 2016 con un 4% del total, por detrás de Alemania (31%), Italia (19%), Francia (9%), Países Bajos (9%) y Bélgica (6%) y el tercer cliente con un 16% del total de las ventas de Irán a la U.E., por detrás de Francia (25%) e Italia (19%).

En 2017, en comparación con el año anterior, se observa un importante aumento en las cifras de comercio bilateral y un incremento de nuestro déficit comercial. Las exportaciones españolas crecen (440,3 millones de euros) y también las imporaciones (1.543,8 millones de euros).

Relaciones bilaterales

Los días 21 y 22 de febrero de 2018, viajó a Irán el Ministro español de Exteriores y de Cooperación, acompañado por una delegación de alto rango, incluyendo al director general de Comercio Internacional e Inversiones, José Luis Káiser y los representantes de la Cámara de España y CEOE. Durante la reunión con el Ministro iraní de Exteriores, se firmaron 2 MoUs; uno de contenido político y el otro, en el ámbito económico-comercial. La agenda incluía reuniones institucionales para los representantes de la Cámara de España y CEOE y un desayuno de trabajo, en la Residencia del Embajador de España, con el Ministro Dastis y la delegación acompañante, en el que participaron los representantes de 25 empresas españolas con negocios y proyectos en Irán.

Acuerdos económicos vigentes ente ambos países

El entramado básico de acuerdos bilaterales entre España e Irán, en el plano económico, está prácticamente completo:

  • Acuerdo para evitar la Doble Imposición entre España e Irán. Firmado en julio 2003 y en vigor desde febrero 2006.
  • Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI), firmado en octubre de 2002 y en vigor desde julio del 2004.
  • Acuerdo de colaboración entre el ICEX y el Trade Promotion Organization of Iran, renovado el 13 de abril de 2005.
  • MOU entre la Cámara de Comercio de España y la Cámara de Comercio de Irán, renovado en 2016.
  • MOU entre la Secretaría de Estado de Comercio de España y el Ministerio de Industria, Minas y Comercio de Irán sobre Cooperación Económica, firmado en mayo de 2016. En Diciembre de 2017 se ha firmado la hoja de ruta del citado MOU en la que se establecen los objetivos a por ambas partes, así como 6 grupos de trabajo para su desarrollo, siendo estos:

• Comercio e inversión, financiación y competitividad
• Transporte e infraestructuras
• Petróleo, gas y petroquímica
• Agricultura y agroindustria
• Industrias tecnológicas
• Energía, ecologismo y medioambiente, y sector del tratamientos de las aguas.

  • El MOU entre MAPAMA (Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente) y PPO de Irán (Plant Protection Organization), firmado el 19 de Septiembre de 2017, sobre las condiciones fitosanitarias de alfalfa deshidratada procedente de España.
Perspectivas de futuro

La Unión Europea es partidaria de mantener el acuerdo JCPOA tal como está, frente a la demanda de Trump de endurecer algunas condiciones para Irán. Se cree que Irán no firmaría un acuerdo más estricto que el existente y que es necesario que haya un acuerdo que garantice la estabilidad en la región.

Trump dio el 11 de enero un plazo máximo de 120 días (hasta 11 de mayo) para revisar el acuerdo, e invitó a la Unión Europea a contribuir a la modificación del pacto. El objetivo de EEUU es endurecer algunas condiciones y hacerlo permanente (el actual caduca en 2025).

A esta coyuntura se suma el hecho de que Irán se encuentra en medio de la mayor escalada de tensión con países de la región como Israel o Arabia Saudí.

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