Tercer cliente y cuarto proveedor de España

La política italiana ha sido vista históricamente desde el extranjero como un intrincado puzzle con el que no siempre resulta sencillo familiarizarse. De acuerdo con esta imagen, según lo que los medios internacionales han recogido en los últimos meses, Italia ha logrado una especie de carambola en la que su situación política interna parece cogida con alfileres.

Un primer ministro sin experiencia política, un ministro del Interior antieuropeísta y un presidente de la República superviviente de milagro a una gravísima crisis institucional: Italia no pasa por su mejor momento, y mientras, el voto a la ultraderecha crece y crece, instigado por el discurso contra la recepción de inmigrantes que defiende diariamente Matteo Salvini, ministro del Interior italiano y ganador moral de la batalla política post electoral.

Así las cosas, no es de extrañar que la economía italiana haya sufrido las consecuencias de esta situación: la amenaza de salir del euro, el aumento del déficit y la deuda pública que arrastra el país han despertado la desconfianza en los mercados y levantado las alarmas en Europa. Que uno de los países principales e históricos de la Comunidad Económica Europea, cuya fundación fue firmada precisamente en su capital, hace algo más de 60 años, deje de creer en el euro es motivo de sobra para preocuparse. El auge del euroescepticismo parece no tener en cuenta que la mitad de lo exportado por Italia va a parar a otros países miembros de la Unión Europea.

Italia, por su situación geográfica, ha experimentado de lleno el efecto de la crisis migratoria desatada en 2015. Según datos del Ministerio de Interior italiano, del 1 de enero al 22 de enero del 2017 Italia recibió por mar (procedentes sobre todo de Libia), 118.914 inmigrantes. La crisis migratoria solo ha empeorado la situación. Las demandas de Salvini a la Unión Europea han hecho saltar chispas y puesto en evidencia la necesidad de revisar y renegociar las políticas de acogida de inmigrantes en los países miembros.

Comercio exterior de Italia

Los datos más recientes de comercio exterior en Italia hechos públicos por el ISTAT registran un saldo comercial positivo para Italia de 12.208 millones de euros, que además es un 4% más alto que el del mismo período de 2017. Esto se debe a que las exportaciones subieron un 2,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior y alcanzaron los 114.017 millones. Las importaciones también aumentaron un 2,4% en este periodo, hasta los 101.809 millones.

En los cuatro primeros meses del año 2018, la exportación hacia países de la Unión Europea registró un saldo de 64.325 millones de euros. Esto significa un 5,1% más que en el mismo período del año anterior. Por el contrario, el flujo de ventas hacia los países extra comunitarios cayó un 0,5%, hasta los 49.692 millones. Las importaciones, sin embargo, aumentaron un 4,7% desde países de la Unión Europea hasta los 61.470 millones. Las importaciones de bienes de fuera de la Unión Europea descendieron un 0,9%, con 40.339 millones de euros comprados al exterior.
En lo que se refiere al año 2017, Italia registró un saldo comercial positivo de 47.566 millones de euros, cifra que supuso un 2,6% menos que en el mismo período del año anterior. Las exportaciones se incrementaron un 8% y sumaron 452.188 millones, al igual que las importaciones, que aumentaron un 9,4% en este periodo hasta los 404.622 millones.

Los países de la Unión Europea compraron bienes a Italia por valor de 251.972 millones, lo que supone un aumento del 7,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Además, también suben las ventas hacia los países extra comunitarios (8,9%), que registran 161.263 millones. Las importaciones aumentaron un 8,4% desde países de la Unión Europea hasta los 243.359 millones, del mismo modo que aquellas desde países de fuera de la Unión Europea crecen un 11,1% hasta los 161.263 millones.

Mercados destino

En el primer trimestre de 2018, las exportaciones a la Unión Europea aumentaron un 5,1% y representaron el 56,4% del total de las exportaciones, con Alemania como principal país cliente (13%), seguido de Francia (10,6%). Respecto a los países fuera de la Unión, las exportaciones cayeron 0,5% y destacan como clientes Estados Unidos (8,8%) y Suiza (4,6%).

Las importaciones provenientes de la Unión aumentaron un 4,7% y representaron el 60,4% del total, y el principal proveedor fue también Alemania (17,5%), seguida de Francia (9,3%) y Países Bajos (5,4%). Fuera de la Unión Europea, las importaciones disminuyeron un 0,9% y entre los países destacan China (7,5%) y Estados Unidos (3,6%).

El ejercicio anterior, 2017, el ranking es exactamente igual. Las exportaciones a la Unión Europea aumentaron un 5,1% y representaron el 55,7% del total de las exportaciones, con Alemania como principal país cliente (12,4%), seguido de Francia (10,2%). Respecto a los países extra comunitarios, las exportaciones también aumentaron un 8,9% y destacan como clientes Estados Unidos (9%) y Suiza (4,6%).

En cuanto a las importaciones, las provenientes de la Unión aumentaron un 8,4% y representaron el 60,1% del total, liderando como proveedor también Alemania (16,1%), seguida de Francia (8,7%) y España (5,2%). Fuera de la Unión Europea, las importaciones incrementaron en un 11,1% y entre los países destacan China (7%) y Estados Unidos (3,7%).

Productos

Italia exportó en 2017 principalmente maquinaria (17,7%), textiles, confección y accesorios (11,3%), medios de transporte (11,2%) y metales y productos de metal, excluida maquinaria (10,4%). En cuanto a los principales productos importados en este periodo se encuentran también los medios de transporte (12,1%), los metales y productos de metal, excluida maquinaria (10,3%), y sustancias y productos químicos (9,2%).

En este periodo crece la exportación de bienes de consumo (+7,3%) y bienes instrumentales (+5,7%) y bienes intermedios (+7,3%) al igual que la de energía (+33,4%) en comparación con 2016. Mientras, se incrementa la importación de bienes instrumentales (+5,9%) y los bienes de consumo (+3,9%), y experimentan también un importante aumento la importación de energía (+27,4%) y los bienes intermedios (10,5%) con respecto al año anterior.

Los principales productos exportados por Italia en los primeros meses de 2018 han sido maquinaria (16,7%), confección y accesorios (11,5%), medios de transporte (11,3%) y metales y productos de metal, excluida maquinaria (10,8%). En la importación ocupan los primeros puestos los medios de transporte (12,9%), los metales y productos de metal, excluida maquinaria (11,1%) y maquinaria (7,6%).

Comercio exterior hispano-italiano

En 2017 las exportaciones españolas a Italia sumaron 22.243,04 millones y esto supone un aumento del 9,8% con respecto al mismo periodo de 2016. También aumentan las importaciones, un 12,3% en este periodo con 20.183,7 millones. El saldo bilateral es positivo para España con 2.059,4 millones y una tasa de cobertura del 110,2%.

Los productos más importantes en este año en el ámbito de las exportaciones españolas a Italia fueron automóviles, aceite de oliva, confección femenina, materias primas y semimanufacturas de plástico, combustibles y lubricantes, otros productos químicos, equipos, componentes y accesorios de automoción y productos de fundición y siderúrgicos. Entre las importaciones españolas desde Italia destacaron en este año equipos, componentes y accesorios de automoción, combustibles y lubricantes, productos de fundición y siderúrgicos, automóviles, materias primas y semimanufacturas de plástico, química orgánica y farmaquímica.

Los principales incrementos en 2017 corresponden a combustibles y lubricantes (44,2%), cítricos frescos (43,6%), el aceite de oliva (+30,1%), productos semielaborados de cobre y sus aleaciones (+25,4%) y material eléctrico (+22,8%) mientras que disminuyeron minerales metálicos y no metálicos (-20,8%), farmaquímica (-18,6%) y productos de fundición y siderúrgicos (-4,5%).

Según los últimos datos publicados por Estacom, en el periodo enero-abril de 2018 las exportaciones españolas a Italia sumaron 7.620,2 millones: un descenso del 1,2% con respecto al mismo periodo de 2017. Suben por el contrario las importaciones un 6,7% en este periodo con 6.874,7 millones. El saldo bilateral es positivo para España con 745,5 millones y una tasa de cobertura del 110,8%.

Relaciones bilaterales

Pueden calificarse como excelentes, en el ámbito institucional, aunque la reciente crisis migratoria ha generado algunas asperezas entre el nuevo gobierno español de Sánchez y el ministro del Interior italiano.
En el ámbito económico y comercial se caracterizan por haber alcanzado progresivamente el nivel adecuado conforme a sus características socioeconómicas. Ambos países ocupan uno de los puestos de mayor importancia en sus recíprocas relaciones comerciales.

Acuerdos económicos vigentes ente ambos países
Los principales acuerdos económicos bilaterales actualmente vigentes son:
– Acuerdo sobre la protección de indicaciones de procedencia, denominaciones de origen y denominaciones de ciertos productos.
– Acuerdo de mutua asistencia administrativa para la prevención y represión de infracciones aduaneras.
– Acuerdo de cooperación turística.
– Acuerdo relativo a los transportes internacionales de viajeros y mercancías por carretera.
Además se han ratificado los siguientes convenios:
– Convenio de arbitraje.
– Convenio de cooperación científica y técnica.
– Convenio sobre la delimitación de la plataforma continental entre los dos Estados.
– Convenio para evitar la doble imposición en materia de impuestos sobre la renta y para prevenir la evasión fiscal.

Perspectivas de futuro

Los sectores de más actividad para las empresas españolas en Italia son los del almacenamiento y actividades anexas al transporte, servicios financieros, fabricación de vehículos de motor, remolques, mientras que sectores como el de la alimentación, las telecomunicaciones o el farmacéutico estuvieron poco representados.

Hace algunos años, las renovables vivieron un buen momento en Italia, lo que supuso una renovada oportunidad a las empresas españolas y la mayoría de las marcas renombradas (Gamesa, Acciona, Abengoa, Iberdrola, etc.) se implantaron en Italia desarrollando proyectos, sobre todo en el sur de Italia.

Mientras la consolidación de las empresas y marcas españolas en Italia es una realidad, se observa también un mayor interés en algunos sectores concretos como el turístico y el agroalimentario, y más recientemente en la industria ligera y suministro de equipos, operaciones que se suman a las iniciativas en el sector de las telecomunicaciones que han protagonizado la escena en los últimos años.

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