Opinión

Aspectos legales y tributarios generales de la inversión extranjera en China

Opinión-Garrigues

Diego D’Alma
Garrigues China


Los vehículos de inversión extranjera más habituales son las empresas de capital íntegramente extranjero (WFOEs por sus siglas en inglés) y aquellas en las que la inversión extranjera se realiza mediante una colaboración con una entidad local (Equity Joint Ventures o “EJVs”).

Estas dos figuras tienen personalidad jurídica propia y la responsabilidad de los accionistas se limita a sus respectivas aportaciones al capital (las EJVs son siempre sociedades limitadas, al igual que la mayoría de las WFOEs). Asimismo, ambas figuras no tienen capital social mínimo, dependiendo la cuantía del capital del tipo de negocio y las prácticas locales.

La WFOE es la forma de inversión extranjera más habitual. Son sociedades íntegramente participadas por uno o varios inversores extranjeros, siendo las principales ventajas de las WFOE el control de la gestión y de los activos, así como la confidencialidad en el uso de la tecnología y la propiedad intelectual.

Por otro lado, las EJVs son sociedades integradas por una o varias sociedades extranjeras y una o varias sociedades chinas. Los beneficios se distribuyen proporcionalmente a la participación en el capital.

Para la constitución de cualquier vehículo de inversión extranjera en China existe una lista negativa que recoge de manera específica las inversiones incentivadas, restringidas y prohibidas. Además, se aplica otro catálogo en las once zonas de libre comercio).

Otro aspecto a considerar para la inversión extranjera en China es el control de divisas del gobierno chino, el cual impone controles sobre los flujos de capitales entrantes y salientes.

En lo que respecta a la tributación en China existen impuestos de naturaleza directa e indirecta.

En cuanto a la tributación directa, existe un impuesto de naturaleza análoga a nuestro impuesto sobre sociedades (“IS”) que grava la renta universal de las sociedades chinas. El tipo impositivo de acuerdo con la normativa vigente es del 25%. Tipos reducidos del 15% y 20% resultan aplicables para empresas de nuevas tecnologías y de reducida dimensión con ingresos bajos, respectivamente.

Existe asimismo un impuesto sobre la renta de las personas físicas que grava tanto la renta mundial de los nacionales y residentes en China como la renta de los no residentes obtenida en China, con un tipo progresivo máximo del 45% para los rendimientos del trabajo.

Respecto al IVA, resulta de aplicación distintos tipos impositivos en función de la naturaleza de las actividades económicas.

A lo largo de este año, ha habido numerosas novedades con respecto a la normativa tributaria china anteriormente expuesta, entre las cuales, cabría destacar: (i) la reforma del IRPF chino, (ii) la ampliación de los incentivos en i+d y (iii) la reducción de los tipos impositivos del IVA.

Los cambios propuestos en el borrador de la nueva ley del IRPF son, principalmente: (i) introducir una nueva definición de la residencia fiscal, (ii) actualizar la clasificación de los rendimientos y los tramos de la escala de gravamen, (iii) establecer nuevas medidas antifraude, (iii) instar la colaboración de distintas instituciones para suministrar información tributaria y (iv) establecer nuevos criterios para la declaración anual y sus plazos de presentación. Este borrador se publicó el pasado 29 de junio y establece que la entrada en vigor de su versión definitiva sea el 1 de enero de 2019 (1).

En cuanto al IS, el gobierno chino ha anunciado este año que la deducción del 75% (2) por gastos de i+d se aplicará a todas las empresas, con independencia del objeto social (3).

En el IVA, a partir del 1 de mayo de 2018 los tipos generales del 17% (4) y 11% (5) aplicables a determinados bienes y servicios se redujeron al 16% y 10%, respectivamente. El tipo general del 6% no ha sufrido modificaciones.

En materia laboral, se establece una duración máxima de la jornada de trabajo de no más de 8 horas diarias ni 44 semanales de media, existiendo un salario mínimo que variará de ciudad en ciudad. Se establece una indemnización en caso de despido de un mes por cada año de trabajado así como una limitación de un máximo de dos contratos de duración determinada por empleado. En materia de seguridad social, tanto los nacionales como los extranjeros están obligados a cotizar a la Seguridad Social china, variando las cotizaciones así como la contribución máxima de una ciudad a otra. En marzo de 2018 entró en vigor el Convenio en materia de Seguridad Social entre China y España que supone una exención de cotizar por desempleo y jubilación a la Seguridad Social china a aquellos españoles y sus empleadores que cumplan los requisitos del convenio y por un plazo máximo de 6 años.

1) Se establece un periodo transitorio desde el 1 de octubre hasta el 31 de diciembre de 2018
2) 50% desde su entrada en vigor en 2008. En 2017 se incrementó al 75%
3) Hasta ahora, esta deducción solo era aplicable para PYMES del sector científico y tecnológico.
4) La venta de bienes, servicios de procesamiento y reparación, servicios de alquiler de activos mobiliarios
5) Bienes agrícolas, transporte, servicios de telecomunicaciones postales básicos, construcción, alquiler y venta de activos inmobiliarios, entre otros

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