José María Triper
Director de Comunicación de CESCE.


España está entre las cinco naciones de la OCDE que han implementado más reformas exitosas a la hora de facilitar el lanzamiento y funcionamiento de los negocios. Esta afirmación, que en boca de cualquier político o responsable de la Administración sonaría a triunfalista, viene avalada nada más y nada menos que por el Banco Mundial. El organismo multilateral de referencia que no ha dudado en afirmar que España es hoy un lugar estratégico para la gestión de las multinacionales en su expansión en los mercados de Europa y Latinoamérica, al tiempo que su proximidad geográfica a los mercados del Norte de África y Oriente Medio completa su extraordinaria área de influencia.

Numerosas compañías europeas y asiáticas (Wincor Nixdorf, British Telecom, Huawei, etc.) han establecido en España sus headquarters para Latinoamérica, en tanto que otras latinoamericanas, como Cemex, Pemex, o Votorantim, han elegido España como centro de decisión para sus operaciones en Europa. Un apetito inversor que no cesa, como demuestran las recientes operaciones de Europac, Cirsa o NH, mientras que la consultora TTR estima que, en los nueve primeros meses de este año, los inversores extranjeros han planteado operaciones en nuestro país por más de 33.400 millones de euros, centradas fundamentalmente en los sectores inmobiliario, energético y de telecomunicaciones.

Las previsiones de un crecimiento económico de un 2,8 por ciento para el año en curso, y cercanas al 2,5 por ciento para el próximo ejercicio, corroboradas por la Comisión Europa, constituyen un elemento primordial en las decisiones de inversión de los Fondos o las multinacionales. Pero, además, los informes del Banco Mundial definen a España como un país de la Unión Europea competitivo, moderno e innovador, dotado de recursos humanos y tecnológicos.

Cuenta con un amplio sistema de ayudas e incentivos a nivel europeo, nacional, regional y local, del cual se pueden beneficiar los inversores, dispone de una moderna y completa red de infraestructuras: primera red europea de trenes de alta velocidad y de autopistas y autovías, así como tres de los puertos de mayor tráfico de contenedores y dos de los mayores aeropuertos de Europa.

El idioma español tiene una importancia creciente para los negocios, es la lengua oficial en más de 20 países en el continente americano, incluidos los Estados Unidos. En conjunto hay más de 500 millones de hispanoparlantes en el mundo y el mercado español es uno de los mayores de Europa, con 47 millones de consumidores, a los que hay que sumar los millones de turistas que visitan España todos los años.

Como miembro de la UE, España tiene acceso directo a los países de la Unión y mantiene con Latinoamérica el mayor número de tratados de doble imposición y de protección de las inversiones. Asimismo, las empresas españolas mantienen un papel de liderazgo en las economías latinoamericanas.

A estos factores internos se añade, de manera coyuntural, la proximidad de la culminación del Brexit. El Gobierno de Londres fijó la salida de la UE para antes de marzo de 2019 y los inversores británicos aceleran para que la ruptura oficial no les pille con el paso cambiado. No es de extrañar que el informe de TTR constate que el Reino Unido, junto con Estados Unidos, son los dos grandes protagonistas de las nuevas inversiones en España.

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