Leonor Vargas
Directora Financiera Fundación de Estudios Bursátiles.


No está siendo un otoño fácil para los mercados, muchas incertidumbres rodean un entorno cada vez más enrarecido, donde las decisiones geopolíticas de todo el mundo cada día pesan más. El Ibex 35 a duras penas mantiene los 9.100 puntos.

El foco sigue estando en el Brexit y en los posibles acuerdos a los que Theresa May quiere llegar, no exenta de dificultades debido a las dimisiones en su Gobierno, que dificultan aún más una resolución favorable para Reino Unido. Las tensiones entre Italia y la Unión Europea en materia de presupuestos, tampoco se despejan, y siguen sumando en un entorno cada vez más inestable. Y otra falta de acuerdo, que no debemos olvidar, la marcan China y EEUU con sus maltrechas relaciones comerciales, que tienen en vilo al resto del comercio internacional.

A todo esto, se suma un entorno marcado por un lado por la temporada de presentación de resultados, que está a punto de acabar, donde los datos empresariales han sido, en general, muy buenos con crecimiento de dos dígitos, cercanos al 10% en Europa y al 20% en EEUU, y apoyados en el crecimiento en las ventas, situándose en niveles entre el 5% y el 8% respectivamente. Y por último los datos macro, que quizás sean lo menos relevante. Aunque sí podemos destacar el dato de inflación en EEUU que estará cercano al 2,5%, pero más relevante es el dato de los salarios que ha crecido un 3,5%. Además, parece claro que la FED tomará la decisión de subir los tipos de cara a final de año.

En la eurozona, el dato del PIB ha confirmado un crecimiento del 1,7%, si bien el dato de Alemania se ha quedado por debajo de lo esperado.

En España la decisión del Tribunal Supremo sobre el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados ha tenido en jaque al sector financiero. Tanto la resolución por parte de la autoridad jurídica como la decisión posterior del Gobierno con el Real Decreto, están poniendo patas arriba el mercado hipotecario. Esto unido a la situación compleja existente en Europa y en los países emergentes, está arrastrando a mínimos a los principales bancos españoles.

Otro sector que está también en boca de todos es el automovilístico, el cual ha visto reducidas parte de las subidas conseguidas en las últimas semanas al calor del estímulo fiscal que podría introducir China, el mayor mercado del sector; aunque parece lejana la posibilidad de que finalmente las autoridades chinas rebajen a la mitad el impuesto aplicado a la compra de vehículos. Al mismo tiempo en nuestro país, las declaraciones del Gobierno sobre su previsión de cambio en el parque automovilístico con el fomento del coche eléctrico de cara a 2040, no han gustado ni a consumidores ni a fabricantes.

En el entorno empresarial, son muchas las compañías españolas con interés en Reino Unido, y la situación actual está lastrado sus cotizaciones, sobre todo las de IAG, Sabadell o Santander.

Quizás la compañía que más ha sufrido en el último mes ha sido Día, que ha perdido más del 80% de su precio de cotización, debido principalmente a sus malos resultados y reducción de márgenes, lo que le ha llevado a anunciar un profit warning y una cancelación del dividendo, hechos que no han gustado nada al mercado. La destitución de su director financiero junto con diversos cambios en el organigrama y el anuncio de un nuevo plan estratégico para los próximos años le ha dado un pequeño balón de oxígeno.

En relación a las operaciones corporativas, CEPSA pospuso su OPV prevista para finales de octubre debido principalmente al momento de mercado que se está viviendo.

Las turbulencias en el mercado de divisas no cesan, provocadas en mayor medida por el Brexit, que ha provocado el desplome de la libra frente al dólar y al euro. La divisa europea se mantiene en los 1,13 dólares.

Detrás del varapalo al precio del petróleo, que ha caído por debajo de los 70 dólares/barril brent, están también los temores a una desaceleración de la economía global y el debate sobre un próximo recorte de producción por parte de la OPEP que parece cada vez más cercano.

El interés exigido al bono español supera el 1,6%, y la prima de riesgo se mantiene en el entorno de los 120 puntos básicos.

En general el sentimiento del mercado no es muy positivo, las incertidumbres no consiguen despejarse y a falta de acuerdos existe una corrección en los mercados más larga de los esperado y no exenta de altos niveles de volatilidad.

Etiquetas: 0000