Una economía emergente

Según datos del Fondo Monetario Internacional, Costa de Marfil cuenta con una población estimada de 25,6 millones de habitantes en 2018. Se trata de una población joven, diversa, mitad rural y mitad urbana, cuya lengua es el francés, que está impulsando el consumo en su país después de bastantes años de retroceso de la economía. Costa de Marfil dejó libre el puesto prevalente de país más desarrollado de África Occidental tras sufrir décadas de inestabilidad.
Sin embargo, siete años constantes de progreso del PIB (desde 2012 el crecimiento se ha situado entre el 7 y el 10% con un cuadro macroeconómico saneado), han vuelto a situar al país en primera línea del continente. La economía creció un 7,8% en 2017 y se espera que aumente un 7,4% en 2018. Las estimaciones son favorables hasta 2021, y se cree que estos próximos años consagrarán definitivamente a Costa de Marfil como economía emergente. Todo esto está, por supuesto, supeditado a que las instituciones internacionales continúen su compromiso con la recuperación del país.

El país es un importante productor y exportador de café, frutas tropicales, aceite de palma, cacao y anacardo, de estos dos últimos cultivos es el primer productor del mundo. La dependencia de la economía del sector primario lo hace altamente sensible a posibles fluctuaciones de los precios internacionales en esos productos, así como a las condiciones climatológicas. Costa de Marfil tiene también industria extractiva de oro, petróleo y gas.

En 2015 se aprobó el último Plan Nacional de Desarrollo 2016-2020 de Costa de Marfil, que prevé una inversión 44.600 millones de euros. Un año más tarde, en 2016 el FMI aprobó dos acuerdos trienales (2017-2019) con Costa de Marfil por un montante global de 487,8 millones de derechos especiales de giro (equivalentes aproximadamente a 658,9 millones de dólares). La idea es asegurar la sostenibilidad de la balanza de pagos, impulsar un crecimiento inclusivo y reducir la pobreza.

La caída de los precios del cacao ha afectado bastante a Costa de Marfil en los últimos años; aun así se estima que crecerá de promedio un 7% anual en el periodo 2017- 2020.

Evolución reciente del comercio exterior

El déficit se mantiene a raya desde 2011 y ha alcanzado el 2,1% en 2017, según las estimaciones del FMI. La estimación de este organismo es que 2018 el déficit corriente se sitúe en el 2,7% del PIB, y que se mantenga en el entorno del 2,5%-3%, a pesar de que se prevé el aumento del superávit comercial en los próximos años.

Entre las principales partidas de exportación de Costa de Marfil destaca el cacao y, a distancia, el petróleo y sus derivados (igual cantidad de exportado que de importado).

Dedicada al comercio exterior, la economía de Costa de Marfil vivió décadas de éxito en los años 60 y 70. Así, el gobierno actual se apoya en la misma idea y declara su economía como liberal y abierta a la inversión y el comercio con el exterior. Como prueba, la creciente presencia de capital extranjero (marroquí, chino, europeo).

Además, el grado de apertura (exportaciones de bienes y servicios sobre el PIB) es tradicionalmente alto en el país. Según las estimaciones del FMI, en 2017 el grado de apertura de Costa de Marfil fue del 71%. La tasa de cobertura comercial se estima que se situó en 2017 en el 150,3%.

Los mercados de Costa de Marfil

2015 es el último período disponible en lo que se refiere al comercio de Costa de Marfil. En ese año, se dio un incremento de las exportaciones marfileñas de un 27,4%, que significó un registro histórico 10.675 millones de euros. Además, se produjo el desplazamiento de Francia como principal socio de Costa de Marfil, sustituido por Países Bajos, con Alemania como tercer socio y Estados Unidos como cuarto. En ese período España ocupó la decimocuarta plaza con 293 millones importados de Costa de Marfil en 2015.

En cuanto a sus proveedores, Nigeria es desde hace años el principal suministrador del país, aunque el volumen de las exportaciones nigerianas cayó en 2014 respecto de 2013. No están disponibles los datos de las importaciones de Costa de Marfil de este país en 2015. Le siguen en importancia China y Francia, dado que en 2015 el país asiático desplazó a Francia como segundo proveedor. China ha pasado de 388,4 millones de euros exportados en 2011 a 1.404 en 2015. España es el octavo país por volumen de exportaciones en Costa de Marfil en 2015, con un crecimiento del 19,5% en sus exportaciones respecto a las de 2014.

Los productos de Costa de Marfil

1,7 millones de toneladas convierten a Costa de Marfil en el primer productor mundial de cacao, con el 44% de lo exportado en 2015 correspondiente a este producto. Eso hace que su balanza comercial sea demasiado dependiente de este producto a pesar de los esfuerzos por diversificar sus exportaciones. Exporta también combustible, frutas tropicales, caucho, piedras preciosas/oro, madera, algodón o café.

Precisamente la apuesta por la inversión interna ha determinado que la partida más importante entre las compras de Costa de Marfil al exterior haya sido la de máquinas y aparatos mecánicos.
La tradicionalmente más importante, la de importación de combustible, dada la falta de autosuficiencia petrolífera del país, fue en 2015 inusualmente reducida. Otras partidas de relevancia fueron la de cereales, aparatos y material eléctrico y vehículos a motor.

Comercio exterior hispano-marfileño

España ha mantenido históricamente un déficit comercial con Costa de Marfil. En los últimos cinco años se ha producido un crecimiento sostenido en las cifras de comercio bilateral. Además, las exportaciones españolas al país han alcanzado los 250 millones de euros, cifra de récord, en 2017, un 5% más que el año anterior, continuando una progresión de subidas de diez años, en los que se han cuadruplicado. Este crecimiento se debe a la mejora de la economía marfileña.
En el año 2017 los principales capítulos exportados fueron los de sal, yeso y piedras (9%, alcanzando 21 millones de euros), bebidas (8%), máquinas y aparatos eléctricos (8%), aparatos y material mecánico (8%) y conjuntos de otros productos (7%). Costa de Marfil fue en 2017 el 75º cliente de España y el cuarto dentro de África Subsahariana. España es el cuarto proveedor comunitario tras Francia, Bélgica y Países Bajos.

En el periodo enero-julio de 2018 y comparando con el mismo periodo del año anterior se observa un ligero incremento de nuestro déficit comercial. Las exportaciones (132 millones de euros) disminuyen un 11% y las importaciones (210 millones de euros) aumentan un 2%.

Relaciones bilaterales

En 2014 reabrió la Oficina Económica y Comercial de España en Costa de Marfil, cerrada durante los años de conflicto (1999-2011), hecho que, unido a la firma del Programa de Conversión de Deuda (firmado a finales de 2017 y en marcha a lo largo de este) y la entrada de Costa de Marfil como país objetivo de financiación FIEM, se interpreta como un impulso a los vínculos económicos entre los dos países, que tradicionalmente han mantenido una buena relación.
Además, las relaciones comerciales han progresado, en particular desde 2013 y muchos operadores españoles comienzan a ver el país como un polo central en la región del África Subsahariana. Existe también un creciente interés por nuevas operaciones de inversión española en el país.

Acuerdos económicos vigentes ente ambos países

No hay ni APPRI ni CDI ni programa financiero bilateral ni convenio de la Seguridad Social. Las líneas orientativas del FIEM 2018 recogen a Costa de Marfil como país objetivo, dentro de la categoría de países pobres muy endeudados. El 18 de enero de 2018 se firmó en Madrid el Convenio de Aviación entre España y Costa de Marfil.

Perspectivas de futuro

Las instituciones internacionales instan al gobierno marfileño a adoptar reformas fiscales que permitan aumentar la recaudación, llevar a cabo una gestión prudente de la deuda, mejorar el sistema de elaboración de estadísticas económicas, reforzar la supervisión de las cuentas de las empresas públicas y consolidar el marco jurídico. Estas reformas tienen como objeto lograr un crecimiento sostenible e inclusivo.

Los sectores de oportunidad en Costa de Marfil incluyen la industria y las minas, las infraestructuras terrestres, los transportes, los hidrocarburos, energía, salud, agricultura, educación, agua, construcción, saneamiento y urbanismo, todos ellos con partidas asignadas en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo 2016-2020, dotado con 44.500 millones de euros.

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