Vicepresidente de Plataforma Pymes, secretario general de PIMEC y presidente de Plataforma Multisectorial contra la Morosidad – Febrero 2019.

“En internacionalización, los gobiernos no pueden llenarse la boca y no hacer nada”

Con paso firme, constancia y sin grandes alharacas, Antoni Cañete lleva una década dando voz y visibilidad a una lacra que se ha cobrado la vida de un tercio de las empresas de España desde que se inició la crisis: la morosidad. Un mal casi endémico en algunas grandes compañías para el que “no vale el truco o trato”. Pendiente de que el régimen sancionador que castigue a quienes él denomina “morrosos” se ha embarcado en una nueva aventura, la Plataforma Pymes, con la que pretende instaurar un “capitalismo inclusivo” que permita que todo el tejido empresarial de España compita en un mismo campo y con los mismos jugadores.

¿Cree que las decisiones adoptadas en materia laboral durante la legislatura de Pedro Sánchez lastrarán o han lastrado el ímpetu de la internacionalización en las empresas españolas?

La fiscalidad es el pilar más importante en la competitividad de un país. Subir los impuestos es un lastre y, de continuar en esta línea, se frenará el crecimiento y la internacionalización de las empresas, en especial de las pymes, y por tanto el de España.

Y en materia de internacionalización, ¿se está haciendo lo suficiente?

No dejamos de escuchar hablar de presupuestos sociales y lo primera medida social es la creación de empleo. Para ello hay que impulsar la competitividad de las empresas, lo que pasa por potenciar el I+D y la internacionalización. En mi opinión, instituciones y organismos como ICEX o Cofides no cuentan con suficientes recursos para desarrollar medidas verdaderamente eficientes para que las pymes salgan al exterior. No podemos llenarnos la boca y no hacer nada.

¿A qué retos se enfrentan las pymes que quieren internacionalizarse?

Creo el mayor hándicap a la hora de implementar los cambios inherentes a la industria 4.0 limita nuestro crecimiento y por tanto la internacionalización. Se añade que los mercados no lo ponen nada fácil a la hora de realizar las inversiones. Y, tampoco tenemos que olvidarnos la inestabilidad derivada del Brexit o la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Las pymes son más vulnerables a cualquier alteración.

Ha participado en la creación de la Plataforma Pymes, ¿cuál es el objetivo?

Plataforma Pymes es un espacio de debate de ideas y propuestas en el ámbito económico y empresarial por y para una economía más competitiva. Esto se consigue a partir de un nuevo modelo de capitalismo inclusivo.

¿En qué consiste ese modelo de capitalismo inclusivo?

Parte del principio de equidad y la igualdad de oportunidades en la economía y la empresa. Queremos que las pymes compitan en coyunturas de costes mucho menores en pro de mejorar su competitividad en los mercados. Nos oponemos al capitalismo neoclásico, el de los monopolios y los oligopolios. Buscamos una economía de mercado social e inclusiva, comprometida con la sociedad y nuestro entorno que haga frente a los intereses creados por compañías con rentas excesivas que lastran la competitividad de las empresas más pequeñas. Queremos generar riqueza de forma transparente.

Atendiendo a su respuesta, ¿entiendo que consideran que Cepyme no representa los intereses de las pequeñas y medianas empresas españolas?

Cuando una asociación de pymes está integrada en otra que representa a su vez empresas superiores no puede defender los intereses de aquellos a quienes representa. Entre otras cosas porque algunos se contraponen. Es una anomalía.

¿Cómo van a apoyar la internacionalización de las pymes a través de Plataforma Pymes?; ¿qué líneas de actuación van a poner en marcha?

Impulsando medidas de competitividad. No lo entendemos otra manera.

¿Cuál es la línea a seguir para conseguir esas medidas de competitividad?

En primer lugar, desde la unión y la organización en un mismo espacio de liderazgo. Las pymes nunca nos hemos organizado de forma coordinada para representar nuestros intereses. En el momento en el que lo hagamos, tendremos más fuerza. Somos más grandes que la empresa más grande que pueda existir en España.

Una vez más, los grupos de presión han forzado a los dos grandes partidos, PSOE y PP, para que se paralice el Régimen Sancionador de la Ley de Morosidad, ¿cuál es la posición de la PMcM?

El régimen sancionador es una necesidad imperiosa. Por ello, hemos solicitado al Gobierno que se apruebe vía Real Decreto Ley, al igual que se va actuar con otras medidas. Si finalmente no se lleva a efecto, exigiremos a todos los partidos políticos que la morosidad sea una prioridad y que incorporen en su programa el compromiso de implementar el citado régimen sancionador.

¿Prevén elevar algún tipo de denuncia ante los tribunales europeos como ha ocurrido en ocasiones anteriores?

Vamos a esperar a que se forme el nuevo Gobierno. No obstante, si no se lleva a efecto informaremos a Europa tal y como hemos hecho en otras ocasiones. Le recuerdo que, gracias a las denuncias de la Plataforma en Bruselas conseguimos que Hacienda modificase el sistema de contabilización de los periodos medios de pago de la Administración, empezando éstos a contabilizarse desde su fecha de emisión y no desde el momento en el que se registraba.

¿En qué medida la morosidad frena la internacionalización de las empresas, especialmente las más pequeñas?

La morosidad obliga a que las empresas se financien con el circulante. Esto genera una reacción en cadena. Impide la inversión en I+D, que va ligada a la internacionalización. Si no se invierte en I+D se merma la capacidad de vender en los mercados exteriores. En definitiva, es un círculo vicioso.

¿Cree que sería necesario desarrollar un régimen sancionador común en Europa?

A este respecto hemos pedido que se revise la directiva europea. En un mundo globalizado se debe evolucionar hacía un marco común que establezca unos mínimos. Dicho esto, la morosidad es una lacra que no existe nada más que en los países del Sur de Europa.

¿Incumplen también los plazos de pago con proveedores las empresas españolas que operan en los mercados exteriores?

Se da la paradoja de que algunas multinacionales españolas pagan tarde a sus proveedores en España y, sin embargo, lo hacen en tiempo y forma a los de los mercados en los que están implantadas.

El transporte se encuentra entre los sectores más dañados por la morosidad. Se da la circunstancia de que éste es clave para el sector exterior…

Sí. No obstante, el sector del transporte cuenta con un sistema de arbitraje que ha solucionado el 95% de los conflictos en los pagos. Esto justifica una de las peticiones que venimos realizando desde la Plataforma: la implantación de un sistema de arbitraje nacional para todos los sectores.

Tras casi una década acaban de conseguir que el Tribunal Supremo reconozca la representatividad de PIMEC en Cataluña, ¿qué supone esto para el asociacionismo empresarial?

Tras 12 años de reclamaciones hemos conseguido un hito histórico. La sentencia da potestad a las administraciones para medir la representación de las asociaciones empresariales y determina cómo hacerlo. Por primera vez en la historia de la democracia, se abre la puerta al desarrollo de un marco plural que rompe con la asimetría que existía en términos de representatividad de las empresas. Esto permitirá que sean más las voces que defiendan los intereses reales de las pequeñas y medianas empresas y que no queden subyugados a los propios de las asociaciones o confederaciones de carácter superior, que como he mencionado antes, en muchos casos, son opuestos y frenan la competitividad del tejido empresarial de España en el que nueve de cada diez empresas son pymes.

¿Han dialogado con Foment al respecto?

Una vez emitida la sentencia formalizamos un preacuerdo con Foment por el que se aceptaba la paridad representativa. Sin embargo, se ha incumplido. En PIMEC tenemos la mano tendida. El objetivo es conseguir unidad de acción en el ámbito del asociacionismo de las pymes, tal y como ocurre con los sindicatos. Lo que tenemos muy claro es que el partido debe jugarse 11 contra 11.

¿Está lastrando el conflicto en Cataluña tanto el interés de las empresas extranjeras en España?

Nos hemos italianizado. Es decir, la política va por un lado y la empresa por otro. Las empresas catalanas estamos creciendo y las perspectivas apuntan a que vamos a crecer más y mejor. Por tanto, a día de hoy, el conflicto catalán no está afectando.

¿Y a nivel de inversiones?

Se siguen generando inversiones como por ejemplo las de Amazon y otras plataformas de comercio electrónico. Además, el mercado chino está apostando fuerte por el sector inmobiliario. En síntesis, la inversión extranjera en Cataluña no está en una situación de alerta dramática.

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