La recuperación sostenida de Portugal

Dos mociones de censura en año y medio ha tenido que superar el gobierno socialista de Portugal, al que muchos, dentro y fuera de sus fronteras, atribuyen la recuperación del país. El “milagro portugués”, como lo han llamado algunos: en los últimos años las noticias macroeconómicas citaran cifras muy positivas, las agencias de rating revisaran para bien sus perspectivas y, en general, se respirara un ambiente fresco y optimista dentro de Portugal, tras la asfixia que supuso para los portugueses la presencia e injerencia de la Unión Europea durante los peores años de la post-crisis.

La oposición reclama al gobierno socialista la ejecución de mil millones de euros en inversiones, concretamente en salud y en infraestructuras, intentando minar al gobierno portugués de cara a las elecciones de otoño de 2019, mientras que Costa, primer ministro, cambia por cuarta vez de ministros sin perder aún el gran apoyo social que lo llevó al cargo en 2015.

La economía portuguesa creció 2,7% en 2017, llegando a 179.200 millones de euros y logrando su mayor crecimiento desde el año 2000, según la Oficina Nacional de Estadísticas de Portugal. Esto fue el resultado de un aumento de la demanda interna y la inversión en exportaciones (que se duplicaron en 2017, representando 42% del PIB). El turismo, por su parte, supuso 6.100 millones de euros en 2017, con un aumento de 21% con respecto a 2016. Al respecto, Portugal desea hacer crecer los ingresos del turismo a 26.000 millones euros de aquí a 2027. Esta prosperidad reciente le ha permitido al país reducir significativamente su déficit presupuestario.

El empleo también ha crecido con un ritmo más rápido que la reducción del desempleo, lo que quiere decir que en la economía se han incorporado tanto nuevos ciudadanos como a personas anteriormente desempleadas. La tasa de desempleo bajó a 8,5% a fines de 2017 (el nivel más bajo desde 2008), según la Oficina Nacional de Estadísticas. Aun así, el desempleo afecta de manera desproporcionada a los menores de 25 años, y se han acrecentado las desigualdades entre el norte y el sur del país. A pesar de la mejora de la situación económica, el sistema bancario sigue siendo frágil y el crecimiento de la productividad es insuficiente.

En 2018 el precio de la vivienda en Portugal subió el doble que la media europea y el metro cuadrado en el centro de Lisboa ya alcanza los 12.000 €. La construcción de obra nueva será la tendencia inmobiliaria en Portugal para este año.

Comercio exterior de Portugal

En lo que se refiere a los principales mercados de destino de las exportaciones de bienes de Portugal, la Unión Europea sigue siendo el principal (74,1%). En cuanto a los principales países clientes, España mantiene el liderazgo con el 25,2%, seguida de Francia y Alemania. Estos tres países en conjunto absorbieron el 49% del total exportado por Portugal.

En relación con las importaciones de bienes, la Unión Europea es el origen del 72,6% de los productos importados. Por países, España (32%), Alemania (13,7%), Francia (7,4%) e Italia (5,5%) figuran como los principales suministradores de Portugal con casi el 59% del total importado en el año 2017.

El análisis de las exportaciones portuguesas por grupos de mercancías indica que el grupo de maquinaria es el más exportado con un 15,4% del total seguido por el de productos químicos (12,6%) y productos agroalimentarios (12,5%). Estos tres grupos representan el 40% de toda la exportación portuguesa en 2017. En lo que se refiere a las importaciones de bienes, las máquinas y aparatos y los productos químicos ocupan los primeros puestos con el 17,14% y el 16,13% de cuota, respectivamente. Les siguen los productos agroalimentarios (15,28%), el material de transporte y los productos energéticos que juntos, representan más del 72% del total importado por Portugal en el año 2017.

Relaciones bilaterales

Comercio exterior hispano-portugués

Las estadísticas de comercio bilateral anuales de enero-noviembre de 2018 dan cuenta de un aumento del 5,79%, en la exportación española a Portugal (19.490 millones) en relación con el mismo periodo de 2017. En cuanto a las compras a Portugal, estas alcanzaron los 10.633 millones, un 3,9% más que en idéntico periodo del año anterior.

Acuerdos económicos vigentes entre ambos países

En julio de 2018 tuvo lugar la segunda cumbre tripartita en materia de energía entre España, Portugal y Francia, de la que ha salido un acuerdo para reforzar las interconexiones energéticas entre estos tres países. El objetivo es consolidar una ruta común para una nueva política de energía en estos países en respuesta a la meta fijada por el Consejo Europeo, de posibilitar el transporte transfronterizo de energía en por lo menos el equivalente al 10% de la potencia instalada en el país, antes del 2020.

Perspectivas de futuro

Las últimas previsiones del Banco de Portugal para el período 2018-2020 apuntan hacia la continuación de la recuperación gradual de la economía portuguesa, con un crecimiento en línea con lo actualmente proyectado para el conjunto de la eurozona. El PIB deberá crecer un 1,9% en 2019 y un 1,7% en 2020.

Dicho comportamiento estará sostenido por un crecimiento fuerte de las exportaciones como reflejo de un entorno exterior económico y financiero favorable, y por una recomposición de la evolución de la demanda interna, con mayor dinamismo en la formación bruta de capital fijo.
Se espera que el PIB se sitúe un 5% por encima del nivel observado antes de la crisis financiera internacional en 2020.

 

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