Opinión

Exportaciones con freno y marcha atrás

José-María-Triper

José María Triper
Periodista económico.


La caída del 1,3 por ciento en las exportaciones en el pasado enero, últimos resultados oficiales en el momento de escribir estas líneas, confirman una evolución negativa de nuestras ventas exteriores, al ser el tercer mes consecutivo de descensos tras las bajadas del 0,3 por ciento en noviembre y del 3,7 por ciento de diciembre.

Una variación altamente preocupante si tenemos en cuenta que las exportaciones fueron, junto al turismo, el motor que mantuvo a flote el buque de la economía española en los años más duros de la crisis y el principal impulso de la recuperación, además de convertirse en el paradigma del cambio de un sistema productivo sostenido hasta entonces por los pies de barro de la construcción.

La secuencia de la aportación de la industria de la construcción al PIB español muestra un desplome prácticamente ininterrumpido desde el 10,4 por ciento que representaba en 2005 y 2006 hasta sólo el 5,6 por ciento en 2017. Es decir una caída de casi cinco puntos porcentuales que habían ido íntegramente a la exportación de bienes y servicios, apuntando a la consolidación de un sistema más sólido y sostenible, sustentado no sólo en el precio sino en la calidad, la tecnología y el servicio.

Un cambio necesario que ahora empieza a dar síntomas de frenazo y marcha atrás, como reflejan no sólo los datos de las ventas exteriores de bienes en enero, sino que los datos del conjunto de 2018 ponen de manifiesto un importante cambio de evolución con un descenso del 60 por ciento, al crecer sólo un 2,9 por ciento frente al 8,9 por ciento del ejercicio precedente. Por contra el peso de la construcción en el PIB aumentaba el último año en seis décimas hasta el 6,2 por ciento.

Esta caída exportadora provoca también el empeoramiento de nuestro déficit comercial, un 13,9 por ciento más en enero, y de la tasa de cobertura de la exportación sobre la importación que ya es de sólo el 83,4 por ciento.

La ralentización del comercio internacional, el Brexit y la desaceleración económica de nuestros principales clientes, Francia y Alemania o la recesión de Italia, son las razones que argumentan desde el Gobierno para explicar este cambio de signo exportador. Y algo tienen que ver, pero si observamos cómo en ese mes de enero la caída de las ventas exteriores españolas contrasta con la subidas del 2,4 por ciento para el conjunto de la zona euro, del 52 por ciento en Francia, el 2,9 por ciento en Italia o el 1,7 por ciento en Alemania, podemos deducir que son los factores internos y las decisiones de política económica las que más daño están haciendo a nuestro sector exportador.

En este sentido la asociación multisectorial de empresas, AMEC, ha advertido ya de que el actual modelo de innovación no contribuye al mantenimiento de la competitividad internacional de la economía y las empresas, por una falta de apuesta en inversión y recursos en el desarrollo industrial, al tiempo que alerta de que esta situación se está haciendo crónica, lo que exige un mayor apoyo de las Administraciones y reforzar las políticas de internacionalización.

Un factor este que se ve agravado por el deterioro de la competitividad de nuestras empresas y productos consecuencia de las subidas fiscales, además de por la falta de disciplina presupuestaria, el abandono de las reformas estructurales, la inestabilidad política o la ruptura de la unidad de mercado.

Si a todo esto sumamos la posible caída en las entradas e ingresos del turismo que anuncian las principales empresas y asociaciones del sector, y que el PIB de 2018 ha tenido el menor crecimiento desde 2014 lastrado precisamente por el sector exterior, no es aventurado avanzar que nos encontramos en la antesala de una desaceleración que puede ser más grave de la que anuncian los expertos y de la que el Presidente Sánchez y sus chicas del equipo económico no se enteran o, lo que es peor, no quieren enterarse, al estilo del tándem Solbes-Zapatero en 2007 y 2008 y ya vimos después la que nos vino.

Etiquetas: 00