Leonor Vargas.
Directora Financiera Fundación de Estudios Bursátiles.


El Ibex 35 ha mantenido a duras penas los 9.000 puntos al cierre del mes de mayo, con una caída del 5,92%; arrastrado por múltiples conflictos comerciales, protagonizados por las dos potenciales comerciales mundiales, EEUU y China. A todo ello, se le han unido viejos conocidos como el Brexit, el repunte del petróleo o la tensión con Oriente Medio. La incertidumbre política también ha sumado a la ecuación, las elecciones en Europa y en España han tenido en vilo a los mercados en el último mes.

Pero quizás lo más preocupante es la guerra comercial. La buena noticia sobre la retirada de aranceles al acero y al aluminio a Canadá, ha quedado eclipsada por el veto a Huawei y por los aranceles del 5% que el presidente Trump quiere imponer a México.

El sector tecnológico está siendo el más perjudicado, tanto en EEUU como en Europa. Entre las empresas europeas más afectadas se encuentra la alemana Infineon. El fabricante de chips ha suspendido el envío de sus productos al gigante tecnológico chino, hecho que provocó una bajada de casi el 5% en la cotización de sus acciones; otra compañía que podría seguir sus pasos es STMicroelectronics. En medio de toda esta avalancha, se han visto perjudicadas algunas empresas de semiconductores, como AMS y ASML, y favorecidas compañías de redes de telecomunicaciones, como Nokia o Ericsson.

Finalmente, Estados Unidos ha concedido una prórroga de tres meses a Huawei, circunstancia que ha traído algo de paz a los mercados. Esta prórroga tiene como finalidad preparar una transición a las empresas implicadas, incluidas las estadounidenses. Algunos analistas albergan la esperanza de que esta circunstancia pueda cambiar el rumbo de las negociaciones.

A falta de datos macro la atención se ha dirigido al terreno socio político. El resultado de las elecciones europeas ha traído algo de calma a los inversores. El nuevo escenario electoral confirma que dos tercios de los votos se han dirigido a partidos proeuropeos, a pesar del auge de los euroescépticos.

Por otro lado, el acuerdo sobre Brexit no parece llegar a ninguna parte. Theresa May no ha conseguido los apoyos necesarios para sacar adelante un Brexit con acuerdo, lo que provocado su dimisión. La espera sobre su sucesor aumenta aún más la incertidumbre política en Reino Unido. Las empresas españolas que tienen intereses en Reino Unido como la compañía aérea IAG siguen sufriendo los vaivenes del mercado. Ryanair no está teniendo más suerte, la aerolínea ha caído casi un 5% después de anunciar un nivel de beneficios menor que en años anteriores, y sufrir una reducción de tráfico aéreo debido al exceso de oferta en Europa y al efecto Boeing.

La Bolsa de Atenas ha tocado máximo del año tras conocerse la derrota de Alexis Tsipras y el adelanto de elecciones; la Bolsa de Milán, sin embargo, está en mínimos, bajo la amenaza de multa por parte de Bruselas ante el incumplimiento de los objetivos de deuda y déficit, lo que ha disparado su prima de riesgo hasta los 285 puntos básicos.

En nuestro país, la victoria de Pedro Sánchez ha dado un vuelco al panorama político español, hay nuevos agentes en juego que tendrán protagonismo en la nueva formación de Gobierno. De ello dependerán muchas decisiones como la del Grupo San José, que está pendiente de la formación de los nuevos Gobiernos municipal y autonómico en Madrid para sacar adelante la operación urbanística Madrid Nuevo Norte, o la de Berkeley Energía, que se ha revalorizado un 35% gracias al cambio de gobierno que se ha producido en Retortillo, ubicación de la mina de uranio, circunstancia que podría desbloquear y agilizar las autorizaciones administrativas para comenzar la actividad.

Son varios los sectores que están inmersos en los movimientos corporativos: Investindustrial ha lanzado una OPA sobre Natra, la empresa de derivados del cacao. La compañía que lanza la oferta ha elevado el precio a un euro por acción desde los 0,90, y esta mejora ha impulsado la cotización en más de un 10%.

Por otro lado, en el sector automovilístico continúan las negociaciones de fusión entre Renault y Fiat Chrysler. Y en Europa, en el sector de comunicación, se está fraguando la alianza entre Mediaset y ProSiebenSat. Además, el interés del fondo KKR en el grupo editorial Axel Springer ha disparado en Bolsa al grupo alemán más de un 20%. KKR está ultimando las negociaciones con la familia Springer para compartir el control de la compañía.

En el sector financiero, Letterone y Santander, por fin han desbloqueado las negociaciones para la refinanciación de la deuda de Día y evitar que la cadena de supermercados entre en preconcurso, aunque quedan algunos flecos que cerrar.

En su proceso de digitalización y especialización, BBVA ha lanzado Open Management para impulsar su banca privada. Y Bankinter ha cerrado la compra al fondo Apollo del negocio bancario de EVO Banco en España y su filial de crédito al consumo en Irlanda, Avantcard, por 65,8 millones de euros.

Uno de los valores más castigados en lo que llevamos de año ha sido Ence. El grupo papelero y de renovables está cada vez más lejos de los 4 euros por acción. El desplome alcanza ya el 45% en los tres últimos meses, desde que tocara máximos anuales tras un espectacular inicio de ejercicio. La incertidumbre sobre su planta de Pontevedra está lastrando el futuro del valor. Y en la otra cara, el mejor valor, Cellex que se encuentra en máximos históricos, por encima de los 31 euros, acumulando un 47% en lo que llevamos de año.

El mercado de commodities ha sido también uno de los más afectados debido a los temores de desaceleración económica y sobre todo a la guerra comercial. El barril de Brent se ha desinflado más de un 3%, hasta los 63 dólares, mientras que el barril tipo West Texas, de referencia en EEUU, se ha situado en el entorno de los 54 dólares.

Esperemos que el verano nos traiga una mejora en las relaciones comerciales mundiales y que la incertidumbre del Brexit acabe por despejarse.

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