Más allá de la incertidumbre

Es imposible saber aún si la dimisión de Theresa May como primera ministra del Reino Unido cuenta como un acontecimiento más dentro del proceso del Brexit o si, por el contrario, marcará un antes y un después en la historia del Reino Unido. Los tres años de May al frente del Parlamento británico y sus vanos esfuerzos para sacar adelante el acuerdo para el Brexit sí pasarán a la historia como uno de los períodos de mayor desconcierto e incertidumbre vividos en la isla. May se despidió con ojos empañados, declarando de nuevo su amor por el país que ha gobernado con el viento totalmente en contra, tanto internamente como en el exterior, y aguantará el tipo durante la visita de Donald Trump la primera semana de junio. Después, se irá. Y los conservadores tendrán que elegir quién le sucede, en medio de una turbulenta resaca postelectoral de las europeas y el desplazamiento de voto de la derecha hacia Nigel Farage y su partido del Brexit.

La demora de la salida del Reino Unido de la Unión Europea hasta el otoño (se ha postergado la fecha hasta el 31 de octubre) ha causado confusión en los mercados europeos. Reino Unido tendrá que renegociar sus acuerdos de comercio con cada país de la Unión, y eso, como primera consecuencia del Brexit, ya es suficiente trastorno para un país que hasta ahora ha sido uno de los más importantes en el comercio internacional, por su historia, el volumen de sus intercambios comerciales y su trascendencia a escala mundial.

En 2017, el comercio representó el 62,5% del PIB, según el Banco Mundial. Es el segundo exportador y el sexto importador mundial de servicios comerciales, décimo exportador y sexto importador de mercancías (OMC, 2017). El país importa sobre todo maquinaria y equipamiento de transporte, químicos, productos manufacturados, combustibles, alimentos y bebidas, animales vivos y materiales crudos. Capítulos muy parecidos a los que exporta.

Entre sus socios comerciales destacan Estados Unidos, Alemania, Países Bajos, Francia e Irlanda y sus importaciones vienen esencialmente de Alemania, China, los Países Bajos, Estados Unidos y Francia.

El déficit comercial estructural que tiene el Reino Unido se amplió entre 2017 y 2018 en 1,8 mil millones de GBP, llegando a 138,8 mil millones GBP. En 2018, las exportaciones de bienes crecieron 3,3% en comparación a 2017 (elevándose a 350 mil millones GBP), y las importaciones de bienes crecieron 2,7% (alcanzando los 488,8 mil millones GBP).

Mercados destino

La Unión Europea es el principal suministrador del país y el principal cliente. En 2018 fue el origen del 54,4% de las importaciones y absorbió el 49,1% de sus exportaciones.

En 2018, el principal socio comercial de Reino Unido en la Unión Europea ha sido Alemania, origen del 13,9% de las importaciones y destino del 10,4% de las exportaciones británicas con porcentajes similares en igual período de 2017.

Fuera de la Unión, China es el segundo país suministrador, con un 9% de las importaciones británicas, seguida de por Países Bajos, Estados Unidos, Francia, Bélgica, Noruega, Italia, España (que ocupa el puesto noveno como proveedor de las importaciones británicas en 2018), República de Irlanda y Polonia.

Como principales países clientes en 2018 tras EEUU (15,7% sobre el total), figuran Alemania, Países Bajos, Francia, República de Irlanda, China, Bélgica, Italia y España (que ocupa el puesto noveno como cliente de las exportaciones británicas), Hong Kong, Suiza y Japón.

Por productos, los principales bienes exportados por Reino Unido en 2018 fueron las máquinas y aparatos mecánicos; los vehículos automóviles y tractores y las piedras y metales preciosos. En cuanto a los bienes importados, se repiten los dos primeros capítulos pero en el tercer puesto figuran los aparatos y material eléctrico.

Comercio exterior con España

Para España, Reino Unido es el principal cliente de sus bienes y servicios, seguido de Francia y Alemania. En 2017 España vendió 37.889 millones de euros al Reino Unido, con los servicios turísticos acaparando el 30,4% del total de las exportaciones. Reino Unido es el principal mercado para el sector turístico español.

En 2018, Reino Unido fue el quinto destino de las exportaciones españolas en el comercio de bienes, perdiendo un puesto en comparación con el año anterior. Las exportaciones de bienes ascendieron a 18.977 millones de euros en 2018 según datos procedentes de Estacom.

Relaciones bilaterales

Las relaciones económicas y comerciales entre España y Reino Unido han sido siempre muy fluidas, determinadas por la pertenencia de ambos países a la Unión Europea.

El 19 de junio de 2017 se iniciaron formalmente las negociaciones del proceso de salida. Estas se desarrollan entre la Unión Europea y Reino Unido sin participación individual de los estados miembros. No obstante, ambos estados apuestan por reforzar las relaciones bilaterales, en un momento político especialmente significativo, con el país está en plenas negociaciones con la UE por el Brexit y con tantas incógnitas sobre el estado en el que quedarán las relaciones de Reino Unido con Bruselas tras la salida de la Unión Europea.

Existen numerosos acuerdos relativos a temas como seguridad social, sanidad, justicia, fiscalidad. Por lo que respecta a la fiscalidad, el Reino de España firmó el 14 de marzo de 2013 un nuevo convenio con el Reino Unido para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal.

Perspectivas de futuro

Debido a la incertidumbre que el proceso del Brexit genera, las previsiones económicas para el Reino Unido son de desaceleraciones. Las principales instituciones económicas internacionales (OCDE, FMI, UE) prevén una horquilla de crecimiento para Reino Unido de entre el 1,4-1,6% para 2019 y entre 1,1-1,4% para 2020. La inversión y el consumo se han visto afectados también.
Sin embargo, la economía británica ha dado más muestras de resistencia de lo que se esperaba.
El país, sin embargo, quiere seguir siendo una referencia del comercio mundial y se mantiene como un país abierto al exterior, que destaca por su apertura a la actividad empresarial y la facilidad que ofrece para hacer negocios. Su marco regulatorio es cada vez más favorable para la actividad empresarial

Sectores de oportunidad

En el sector agroalimentario ofrece buenas oportunidades ligadas a la innovación y los productos ecológicos. También en los sectores de moda y calzado gozan de posibilidades de desarrollo la fast fashion, la confección masculina, la moda de bebé e infantil, la ropa y calzado ecológico y la moda fair trade. También mueble para el uso contract o colectividades en el sector hábitat, y los productos cosméticos de altas prestaciones.

Por otro lado, el país está realizando un importante esfuerzo de renovación de infraestructuras de transporte y energía, fuente de oportunidades para fabricantes de equipos y empresas de servicios. Su ecosistema digital es punto de encuentro de startups e inversores y germen de proyectos innovadores en fintech, ciberseguridad o retailtech entre otros sectores. Las industrias de automoción, aeronáutica, biotecnología y química originan multitud de oportunidades para las empresas españolas.

Etiquetas: 00