Deja atrás la crisis y consolida su crecimiento

A finales de 2014, la octava economía más importante del mundo (superada ya la etiqueta de “economía emergente” aplicada en los 90) entró en una recesión. La crisis en Brasil se debía a la caída de los precios de los productos básicos y en general al descenso del consumo de las inversiones.

No obstante, Brasil demostró una capacidad de recuperación sorprendente. Si en 2015 los indicadores macro (caída del PIB un -3,8%) y -3,6% en 2016) eran desalentadores, 2017 supuso una progresión favorecida por el ajusto presupuestario y unas favorables condiciones económicas que han llevado a Brasil a repuntar un 1.4% en 2018. Los indicadores para 2019 son esperanzadores, con una estimación de crecimiento del 2,4% del PIB.

La inflación subió hasta el 3,7% el año pasado (0,3% más que el año anterior) y se cree que subirá hasta el 4,2% en 2019.

Bolsonaro, presidente de Brasil, líder ultraderechista, vive cuestionado constantemente tanto interna como externamente desde su elección a finales de 2018. Sin embargo, su victoria fue recibida de forma positiva por los mercados gracias a su ministro de economía, Paulo Guedes, defensor de la independencia formal del Banco Central, la privatización de las empresas estatales y un sistema de capitalización para la seguridad social.

La situación socioeconómica de Brasil se caracteriza por una enorme desigualdad y una alta tasa de paro (pese a que ha mejorado el registro desde el año pasado). El 20% de los brasileños vive en la pobreza y el 5% más rico del país tiene los mismos ingresos que el 95% restante.

En cuanto a la política exterior, el nuevo presidente pretende centrarse en los acuerdos comerciales bilaterales y permitirá a los miembros de Mercosur negociar acuerdos bilaterales de libre comercio.

Comercio exterior de Brasil

El comercio exterior de Brasil en 2018 movió 421.120 millones de dólares (57% exportaciones, 43% importaciones), lo que supuso un incremento del 14% en comparación con el año anterior.
En ese período, la balanza comercial brasileña obtuvo un superávit de 58.659 millones de dólares, frente a los 66.989 millones de dólares de 2017. Las exportaciones crecieron un 10,2% respecto a 2017, y las importaciones un 20,2%.

En 2018, las exportaciones de Brasil se centraron, sobre todo, en productos primarios o básicos y en manufacturas. Las exportaciones de productos básicos alcanzaron los 109.099 millones de dólares (un 8% más que en 2017) y supusieron el 45% del total de las exportaciones brasileñas. Los productos manufacturados representaron el 33% del total de las exportaciones brasileñas (79.470 millones de dólares), con una caída del 1% en relación al año anterior. Las exportaciones de productos semi-manufacturados alcanzaron un valor de 27.928 millones (el 11% del total de las ventas brasileñas al exterior), con una caída del 11,1% respecto a 2017.

Mercados destino

Brasil ha llevado a cabo en los últimos años una intensa estrategia comercial basada en la diversificación geográfica activa de sus socios comerciales. Dicha estrategia responde al nombre de «nova geografía comercial» y tiene como objetivo reducir el peso de los países desarrollados en el comercio exterior brasileño.

El resultado ha sido que países como China, India o Venezuela y regiones como Iberoamérica, Oriente Medio o Asia han ido ganando importancia. Pese a todo, Estados Unidos, Japón y la Unión Europea siguen siendo importantes socios comerciales de Brasil.

Los principales socios comerciales de Brasil en 2018 fueron: China (26,8% de las exportaciones brasileñas), Estados Unidos (12,1% de las exportaciones) y Argentina (6,2% de las exportaciones). A continuación, se encuentran los Países Bajos (5,4%), Chile (2,7%) y Alemania (2,2%. En la clasificación de exportaciones de Brasil en 2017, España se situó en séptimo lugar y el decimotercero como país suministrador.

China se ha convertido en protagonista en los últimos años y hasta ha desbancado a Estados Unidos como principal mercado, desde 2012 en adelante. Con todo ello, desde el año 2000, el volumen comercial entre los dos países se ha multiplicado por 10, principalmente en las áreas de producción agrícola y materias primas.

En 2018, las relaciones comerciales brasileñas no han sufrido cambios sustanciales, aunque se prevé que puedan verse afectados por la escalada de proteccionismo iniciado por Estados Unidos en 2019, algo que ya ha dejado sus primeras consecuencias. Las exportaciones hacia China han alcanzado en 2018 nuevos máximos, en particular en la exportación de soja (+34,6% sobre 2017), incrementándose también la proporción de las mismas sobre el total general (un 26,8% del total se dirigen al país asiático, frente a un 21,8% del pasado año).

Comercio exterior con España

Mientras España ha estado subiendo como destino de exportaciones brasileñas (de 1,4% del total en 2016 a 2,1% en 2018), la situación es invertida para las importaciones (de 1,9% del total en 2016 a 1,6% en 2018), es decir, la cuenta comercial de Brasil con España es cada vez más positiva.

Además, Brasil insiste en que prefiere la bilateralidad en su relación con España y no formatos multilaterales, donde su peso quede relativizado, lo que se refleja particularmente en las Cumbres Iberoamericanas, a las que Brasil suele ser reticente.

El nuevo gobierno Bolsonaro ha reforzado esta idea de fomento de las relaciones en el marco bilateral. Ejemplo de ello es la salida de Brasil de UNASUL y la promoción de un nuevo grupo, PROSUL, con una agenda multilateral mucho menos ambiciosa, o los anuncios de Bolsonaro en torno al papel de Mercosur en la política comercial brasileña.

Según los datos del ejercicio 2018, las exportaciones de España a Brasil han disminuido un 3,4% interanual (2.423.598 miles de euros) frente al crecimiento del 4% de las importaciones en la misma base de comparación (4.445.501,52 miles de euros) dejando un saldo deficitario en el periodo de 2.185.350,08 miles de euros, un dato un 58% mayor que en 2017.

El comercio bilateral se concentra en pocos sectores. El año 2018 ha seguido la misma tendencia que 2017 en cuanto a los productos exportados. Los principales capítulos exportados a Brasil por España han sido: semimanufacturas (39,07%); bienes de equipo (19,5%); productos energéticos (19,56%); alimentos y bebidas (8,81%) y manufacturas de consumo (5,25%).

Según los datos publicados en abril de 2019 por la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo para el mes de febrero, el flujo de intercambios comerciales bilaterales disminuyó con respecto al mes anterior, principalmente debido al peor comportamiento de las importaciones. Por un lado, aumentaron un 23,9% intermensual las exportaciones, y un 15,5% en términos interanuales. Por su parte, las importaciones registradas en febrero disminuyeron un 48% intermensual, y en la comparación interanual cayeron también, un 41,2%. Con estos registros, el flujo de comercio en el mes fue de 391.427 euros (494.027 el año anterior) y el superávit comercial de febrero (dato inusual para las relaciones comerciales entre España y Brasil; la última vez fue en diciembre de 2016) se situó en 20,3 millones de euros (191,1 millones de déficit en enero).

Principales acuerdos bilaterales:

  • Acuerdo de Intercambio y de Protección de Información Clasificada, firmado entre ambos países el 15 de abril de 2015 y cuya entrada en vigor fue en julio de 2017.
  • Plan de Asociación Estratégica España-Brasil: Firmado en noviembre de 2003.
  • Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI): Rubricado en marzo de 1995. No se firmó. Brasil no tiene APPRIs con ningún país, aunque está firmando un nuevo modelo de acuerdos, sin cláusula de arbitraje a elección del inversor.
  • Tratado General de Cooperación y Amistad: Firmado en julio de 1992. En vigor desde julio de 1994. Como parte del Tratado, figuraba un Acuerdo Económico, en vigor hasta 1999.
  • Convenio de Doble Imposición (CDI): Firmado en noviembre de 1974. En vigor desde diciembre de 1974. Actualizado en septiembre de 2003, por intercambio de cartas.

Perspectivas de futuro

La crisis de los años 2015 y 2016 ha dificultado la posibilidad de que surjan oportunidades de negocio en Brasil a corto plazo; no obstante los sectores de la infraestructura y la energía se han visto potenciados y priorizados por el Gobierno federal con programas específicos.

A medio plazo, el potencial de desarrollo de Brasil, las carencias existentes y el afianzamiento previsto de la clase media traerán oportunidades de exportación para las empresas españolas, sin olvidar las barreras de entrada al mercado y los requisitos de localización brasileños, que hacen que muchas veces sea necesario invertir en Brasil para acceder al mercado.

Sectores de oportunidad 

Los principales sectores de oportunidad para las empresas españolas serían: El sector agroalimentario (aceite de oliva, vino, fruta y verdura, productos transformados como jamón, embutidos o quesos); el sector de los bienes de equipo (maquinaria tecnológica para infraestructuras); automoción (Brasil es tanto consumidor como fabricante de automóviles). Sector agrícola: maquinaria agrícola, sistemas de riego y fertilizantes. El potencial del sector puede verse reforzado si finalmente se firma el acuerdo de libre comercio UE-MERCOSUR.

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